La poca lluvia que cayó durante apenas dos meses de la actual temporada en Michoacán no le permitió a don Marcos Cortés cosechar maíz y frijol ni para el consumo familiar.

Marcos Cortés, campesino afectado, señaló que “la milpa se quedó a mitad de su tamaño, no creció por falta de agua y algunas que crecieron poquito no despegaron el elote”.


Él invirtió casi diez mil pesos en limpiar sus tierras y sembrar, pero ahora tendrá que comprar maíz al doble del precio para subsistir, mientras llega el próximo temporal.

¿Cuándo volverá a sembrar? Fue la interrogante. “Hasta la temporada de lluvias que viene, ahorita lo vamos a comprar oiga y carísimo, pero eso sí, cuando nosotros vendemos, nos lo pagan barato. Cuando bien nos va, nos pagan a tres pesos el kilo y horita nos están vendiendo el maíz quebrado a siete pesos”, se quejó el campesino.

Como don Marcos Cortés, más de 15 mil productores del Bajío michoacano perdieron prácticamente toda su cosecha de maíz y sorgo por la falta de agua y por algunas heladas que ya se han dejado sentir.

Jaime Rodríguez López, presidente de la Comisión de Desarrollo Rural en el Congreso local dimensionó que el distrito de La Piedad, que abarca 19 municipios, “ahí tenemos ya una afectación de más de 50 mil hectáreas, eso implica un problema en la producción de maíz y sorgo, es un centro granelero con una afectación de más de 15 mil productores”, indicó.

Aunque la mayor pérdida de cultivos se registró en el Bajío, el problema se extendió ya a todo el estado. “Ya ahorita también esta pegándonos en la parte del Valle Morelia Queréndaro, y en Uruapan es donde más llueve, pero en Tierra Caliente tenemos problemas en la parte que va para Huetamo, Tiquicheo, Tuzantla; es un problema que ya se generalizó porque ya no llovió”, subrayó.

Darío Ponce, ex presidente de la Unión Agrícola Estatal, lamentó que el agua “se levantó muy pronto”. De hecho, señaló que “en el Valle de Morelia ya llevamos dos riegos que ahorita no se debería de regar; allá ya están más afectadas las siembras porque ya les pegó una helada, porque ya está empezando a hacer frío”.

Las autoridades señalan que están evaluando la situación para ver qué programas se aplican y apoyar a los campesinos, pero por ahora minimizan las afectaciones.

“Tenemos un daño parcial en alrededor de 50 mil hectáreas que se dedican a la producción de granos en Michoacán, la mazorca no llenó lo suficiente, sin embargo no podemos considerar que sea un daño total”, evaluó Esteban Cruzaly, delegado federal de la Sagarpa.

A su vez, Patricia Flores Anguiano, secretaria de Desarrollo Rural (Sedru), dijo tener reportadas 50 mil hectáreas en el estado, particularmente de dos regiones, el Bajío y el Oriente, principalmente maíz y sorgo, “esto no significa que las 50 mil estén siniestradas, están reportadas con algún tipo de daño”, dijo.

Los campesinos hicieron un llamado a las autoridades para que se aplique algún programa que les permita recuperar algo de lo siniestrado, a través de la venta de rastrojo o alguna otra alternativa para sembrar otro cultivo que requiera menos agua.