Zague, estandarte del América, estudia a fondo el fenómeno que tiene inmerso al popular equipo en una severa crisis. En esa labor, el vicepresidente deportivo de las Ãguilas detecta, en sentido figurado, un cerro pelón, donde antes hubo árboles frondosos, de raÃces firmes y un verde campo en el que se cimentaba la orgullosa institución milloneta. Limpio de manos, apartado, por convicción, de los voraces promotores, quienes —cual plaga— devastan todo lo que está a su alcance, Luis Roberto Alves afronta el desafÃo en el 95 aniversario del club azulcrema (que cumple mañana), convencido de continuar la reforestación promovida por su presidente, Michel Bauer, y de restaurar la grandeza extraviada con el correr de las edades.
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“Yo siento que el América se construyó en un cerro muy alto, en donde la erosión del tiempo empezó a raspar, a diluir ese cerro en donde estaba consolidado el club y el escudo tan grande y hermoso que desde niño siempre me encantóâ€, predica el directivo, mientras evita, a toda costa, señalar a los responsables de dicho deterioro, convencido de que “los que viven del pasado son los museosâ€.
Espigado, barba sin rasurar, el gigante de 1.93 metros cultiva el trato cordial y su disponibilidad hacia los rapaces, a quienes reparte autógrafos a su paso.
En su oficina, la misma que usó el fallecido Panchito Hernández, se deleita con un pastel de chocolate que lleva dibujado el distintivo azulcrema, con el que Zaguinho celebra 95 años de vida emplumada.
“La historia fue haciendo que ese cerro fuera robusto, pero cuando empezó la tala a quitar y no se puso otra planta, cualquier sacudida desequilibraâ€, ejemplifica el dirigente, sin entrar en detalles, seguro de que la tarea, ahora, es “fortalecer el cerro con árboles de calidad, pinos bien enraizados, que den solidezâ€.
—En esa reforestación de la que hablas ¿podemos imaginar muchos cambios?
—Pues habrá que analizar y detectar las cosas que no están funcionando bien. Hoy en dÃa, ya existe un gran proyecto en fuerzas básicas, en donde ya se ven los resultados, este tipo de árboles que necesitamos para reforestar ese cerro.
Zaguinho sueña construir una base con jugadores hechos en la cantera, “que conozcan y sepan ese sentimiento americanista†tan grande.
“El América es un equipo que ha tenido la apertura y permitido que grandes futbolistas extranjeros puedan demostrar su capacidad para enriquecer al plantelâ€, asegura.
Esa, dice, será parte de su responsabilidad, convencido de distinguir  el talento de la mejor manera posible.
Luis Roberto afirma tener “las suficientes cartas credenciales para transmitir eso†entre las nuevas generaciones de azulcremas en potencia.
Asimismo, destapa la determinación de “sacar lo malo de raÃzâ€, consciente de que, si bien ha detectado varias cosas, “no es tan fácil ni sencillo en mà descubrir todo; son dos meses apenas [en el cargo]â€, aclara.
Aprecia, en los festejos del 95 aniversario del club, el mejor ambiente para “reencontrarnos con ese nivel futbolÃstico, tranquilizar esas aguas muy agitadas y salir del bache†en los siguientes encuentros y, principalmente, en el Clásico contra el Guadalajara.
“En este momento, mi piel se enchinaâ€, comparte. “Porque siento que es el instante perfecto para que los jugadores del plantel actual entiendan lo que representa este partido, lo que significa. Qué mejor mensaje le pueden enviar a su afición que está dolida, sentida y desilusionadaâ€, remata… convence.

























