El Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado (Itaimich) se ha convertido en un órgano de simulación de la transparencia, consideró su ex presidente Óscar Maisterra Martínez, quien calificó como vergonzoso el reparto político que los diputados hacen de estos espacios.
Luego de lo sucedido el jueves pasado, cuando al momento de la votación en el pleno legislativo para elegir al nuevo consejero electoral del Itaimich, y que los diputados embarazaron la urna en la que depositaron sus votos, al resultado uno de más, Maisterra Martínez apuntó que ese hecho ejemplifica lo que representa la transparencia para los partidos.

“Es una vergüenza que se den casos de este tipo, el embarazar una urna en el propio Recinto Legislativo nos habla mucho de la concepción de quienes se dicen nuestros representantes, es bochornoso que justamente al definirse a un integrante de un organismo de transparencia se diera este incidente”.

Maisterra Martínez apuntó que organismos como el Itaimch, el IFE o el IEM son un gasto para el Estado que se justifica y que legalmente están sustentados, y responden a una necesidad de la sociedad.

“Sin embargo la operación del Itaimich se vuelve un desperdicio en la medida en que nadie quiere que funcione, es claro que los partidos no quieren gente capaz, decente y responsable que los esté revisando, prefieren concertar y poner gente a modo que revise o deje de revisar lo que ellos quieren, por eso ese tipo de organismos acaban perdiendo su razón de ser”.

Refirió que en los medios de comunicación frecuentemente se da cuenta de los procedimientos que siguen las autoridades para nombrar integrantes de los órganos autónomos, “ya hasta nos habituamos a escuchar declaraciones de que si a fulano o sutano partido le toca definir quién queda y cómo, esto no es un juego de futbol, no puede ser que los contendientes se peleen por definir al árbitro”.

Frente a formas de proceder como la de los legisladores michoacanos, Maisterra Martínez consideró que las instituciones acaban por perder legitimidad, de manera que la ciudadanía no sólo pierde la confianza en el político que está peleándose los espacios y la representación que ocupa, sino también la institución en la que pretenden incrustar a sus recomendados.

“Eso hace que en la sociedad desconfiemos de todo y no exista confianza alguna en nada, es por eso que el gasto que se hace en esos organismos acaba por resultar oneroso.

“Es muy curioso cómo en México nos la pasamos hablando de los árbitros cuando éstos no deberían notarse, así pasa en otros países, pero aquí se les manosea y son pervertidos por las fuerzas políticas, por ejemplo, se habla mucho del Itaimich cuando en realidad de lo que debería discutirse es de la transparencia, es decir, nunca se acaba por llegar a tocar de fondo los asuntos”.

Es así como Maisterra Martínez señaló que frente a todo este panorama es claro que el Itaimich es la simulación de la transparencia en Michoacán, el PRD fue el último en nombrar un consejero que al final fue el presidente, y pues ahora han determinado que le toca al PRI, eso es lamentable”.

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