La edición 39 del Festival Internacional Cervantino (FIC), el foro artÃstico y cultural más amplio del continente americano, inició sus actividades en la ciudad de Morelia con el envÃo del primero de los dos ensambles musicales que ocuparán distintos escenarios de la entidad. La Orquesta de Jazz de Estocolmo, encargada también de abrir los trabajos en la capital de Guanajuato, ofreció una propuesta en la que integra los alcances del jazz tradicional con destellos de la Big Band estadunidense y las primeras temeridades del jazz atonal.
La Casa de la Cultura de Morelia lució un lleno sobrio la noche de ayer al recibir a la primera agrupación enviada por el festival guanajuatense que este año tiene el membrete de Los dones de la naturaleza, después de que el ensamble instrumental sueco ofreciera una conferencia de prensa en que sobresalió una diferencia abismal con respecto a la realidad mexicana, pues destacaron que en ese paÃs del norte de Europa, y con sólo poco más de 9 millones de habitantes, se registran alrededor de 2 mil presentaciones jazzÃsticas de alto nivel anuales, lo que aunado al grado de intercambio de ejecutantes internacionales lo convierte en una potencia mundial del género.
Y algo parecido demostraron en su presentación ante el público moreliano, habituado de a poco pero paulatinamente a una cultura jazzÃstica que lo erige en un ente exigente para cualquier visitante, y sobre todo al tomar en cuenta que la propuesta de los suecos en turno contiene una dotación amplia de saxofones, con cuatro; igual número de trombones, tres trompetas; un contrabajo, un piano y una baterÃa, lo que da como resultado un trabajo armónico que deja poco espacio a la experimentación polifónica pero mucho en lo que se refiere a la rotación de solistas, lo que a su vez obliga al ensamble a tener consigo a virtuosos que pueden explotar en cualquier momento, pero generalmente regidos por la dinámica del trabajo en equipo.
Ciertamente, el programa del FIC en Michoacán luce escaso este año, pues además de los suecos sólo se espera la llegada de un ensamble musical hindú, aunque eso se puede explicar a través de la circunstancia que vive el estado en cuanto a su movimiento electoral y su fin de administración gubernamental, lo que repercute en escasez de recursos; tan es asà que el titular de la SecretarÃa de Cultura de Michoacán (Secum), Jaime Hernández DÃaz, quien debió abrir las actividades la noche de ayer, no se encontraba la ciudad por tener que cumplir con la misma tarea pero en Durango, aunque sin acompañantes de por medio, donde inauguró la participación de Michoacán como estado homenajeado en el Festival Cultural Revueltas, por lo que debió enviar a Silvia Zavala Tzintzún, titular de Promoción Cultural, como representante del gobierno del estado.
Pero más allá de eso, la actuación de la Orquesta de Jazz de Estocolmo sirvió como un buen muestrario del jazz internacional, pues la orquesta no centra su trabajo en una propuesta nacionalista, sino que incorpora las influencias de su paso por distintos continentes después de 25 años de trabajo, lo que le da la capacidad para hacer lo que hizo la noche de ayer en Morelia: programar un repertorio adecuado en cuanto a lo que el público espera recibir pero sin renunciar a puntos clave de su interpretación, como el uso de trombones de vara en calidad de solistas, algo que en la actualidad se considera anacrónico pero más elegante que los trombones de émbolos actuales, además del tutti de metales en bloques armónicos que en ocasiones recurren a ostinatos y hasta pasajes disonantes como punto de inflexión del discurso musical.
Por ahora se espera la llegada del ensamble hindú Laya-Nadaamrit, ahora sà con propuestas nacionalistas, que ocupará distintos escenarios michoacanos a partir de mañana en Zacapu.
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