La intolerancia para reconocer sus abusos y las amenazas a la clase trabajadora es la constante del gobernador Leonel Godoy quien quiere ver a la burocracia sometida a sus pies y que luego de que es abusada, no se queje, no opine, no levante la voz.
Nada, nada, justifica que el gobierno del estado, haya dispuesto de los 340 millones de pesos que los trabajadores van ahorrando quincena tras quincena y, porque se manifestaron con la solidaridad de diferentes sindicatos, se convirtieron en enemigos del mandatario quien dispuso que se les levanten actas administrativas por atreverse a abrir la boca y demandar que su ahorro les sea devuelto.
Hoy el mandatario señala que enmarca su actuación en las leyes y no reconoce que dispuso del dinero de los trabajadores que menos tienen, le es más fácil culpar al PRI de su abuso y calificar a los priÃstas como tranquilos y agresivos y aquà dijo el diputado tricolor, le falta señalar, como se le puede llamar al hecho de tomar el dinero de sus gobernados.
Ni el PRI, ni sus militantes, ni el proceso electoral o algún fantasma, tienen nada que ver con el abuso en contra del pueblo menos aún tratándose de la propia autoridad y menos aún que por atreverse a reclamar lo suyo, sean objeto de sanciones y represalias.
MartÃnez Pasalagua abundó al respecto que no se trata de que nadie orqueste movimientos, se trata de un abuso y asà lo señalan también columnistas de la talla del Lic. Marco Antonio Aguilar Cortes y otros más que han descrito como incalificable el hecho de este abuso y la postura del mandatario.
Y dijo, este último caso con los trabajadores burócratas, solo es uno más que pone en evidencia, una administración que tiene sumido al estado y sus habitantes en el terror y horror, existe una descomposición tal que en los ámbitos social, económico y polÃtico los problemas se le fueron de las manos al mandatario y el cambio únicamente puede darse con un gobierno de diferente color.
Asimismo abundó que todo parece indicar que el mandatario michoacano, no tiene memoria y ha sido su actuación y la de su partido quienes impusieron acciones de violencia y en el terror durante las administraciones perredistas y de ello, dan cuenta las y los ciudadanos; al parecer tampoco lleva la contabilidad de las familias enlutadas resultado de acciones del crimen organizado.
Que la falta de seguridad, ahuyenta a los inversionistas y en consecuencia no hay empleo y tampoco circulante y no promete un mejor futuro; de los gobiernos perredistas, no hay nada que presumir y sÃ, mucho que lamentar, acotó MartÃnez Pasalagua.
























