Al igual que la educación preescolar, primaria y secundaria, el bachillerato será parte de las obligaciones que el Estado deberá garantizar a la ciudadanía.
Esto luego que el pleno de la Cámara de Diputados aprobó, por unanimidad, modificaciones a los artículos tercero y 31 de la Carta Magna, a fin de cubrir las necesidades de “alrededor de dos millones 200 mil mexicanos en edad para cursar el bachillerato”.

Según lo aprobado en el recinto de San Lázaro, las nuevas disposiciones constitucionales comenzarán su vigencia a partir del ciclo escolar 2012-2013, hasta lograr la cobertura total, en sus diversas modalidades en el país, a más tardar en el ciclo escolar 2021-2022.

El diputado priísta Felipe Solís, al fundamentar la propuesta presentada, dijo que luego revisar las proyecciones económicas y las implicaciones presupuestales se concluyó que la medida era viable si se aplica gradualmente, por lo que se proyectó una cobertura universal hasta el año 2021.

A estas consideraciones se sumó la diputada y ex presidenta nacional del tricolor Beatriz Paredes Rangel quien argumentó que estas reformas constitucionales repercutieran directamente a unos de los segmentos “más sensibles de la sociedad: la juventud”.

Sector excluido

Explicó que actualmente una tercera parte de los seis millones 710 mil jóvenes, de entre 15 y 17 años, están excluidos de la educación media superior, lo que significa que alrededor de 2 millones 200 mil jóvenes mexicanos en edad normativa para cursar el bachillerato está fuera de la escuela.

A esta propuesta se adhirieron favorablemente todos los grupos parlamentarios. El PAN y el PRD coincidieron que lo aprobado es una herramienta indispensable para la construcción de una sociedad más justa y equitativa.

El PT y Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) también hablaron a favor de la reforma, aunque el legislador petista Jaime Cárdenas consideró que “este derecho debería corresponder a todos los niveles educativos, desde el preescolar hasta el universitario”.

En esta ocasión, ninguno de 357 diputados que se encontraban el salón de plenos objetaron a sus otros compañeros y la reforma para elevar a rango constitucional el bachillerato salió limpia de San Lázaro y pasa a las legislaturas de los estados, para que también la discutan y, en su caso, la aprueben.

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