Sin ocupar algún cargo en la administración pública federal, Elba Esther Gordillo, la lideresa vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), durante varios años se ha mantenido ligada al poder gubernamental a través de su familia y sus allegados, a quienes ha conseguido insertar en algún cargo público.
A pesar de los múltiples cuestionamientos de los opostores a ‘La maestra’ en el mismo magisterio, Gordillo conoce el poder que le implica tener bajo su dominio al sindicato más grande de México, cuestión que durante años aprovechó para insertar a sus allegados en cargos públicos; así lo mencionó en una entrevista con el diario español El País:
“¿Saben qué es lo que no han entendido? Perdón que alce un poco la voz… que el SNTE no es sólo una organización que defiende sus intereses, también es un garante de estabilidad política. Nada me costaría pedir a los maestros que salieran a la calle”.
Así, en el proceso electoral de 2012 tres familiares de la lideresa ocuparon lugares privilegiados entre las listas de candidatos al Congreso por el Partido Nueva Alianza (Panal), instituto del cual Elba Esther es fundadora.
Monica Arriola, su hija, y René Fujiwara, su nieto, obtuvieron una senaduría y diputación, respectivamente; mientras que Fernándo González, su yerno, no alcanzó los votos para obtener una curul federal.
























