Con alrededor de 900 eventos religiosos, la temporada alusiva al dÃa de muertos en el estado de Michoacán ofrece tradiciones artÃsticas, culturales y otros atractivos para el turismo.
De la mano de los pueblos purépechas, los rituales comienzan la semana previa y la posterior al 1 de noviembre.
El elemento más conocido de dicha época del año es el ritual de La Velación, la cual se realiza en la Región Lacustre de Pátzcuaro, por más de 20 pueblos alrededor del lago. La más difundida corresponde a la Isla de Janitzio.
Las tradiciones del “teruscan y campaneri”, hurto y recolección de elementos para la ofrenda colectiva de los muertos que no tienen quien los recuerde, se practican en la madrugada del dÃa 30 y 31 de octubre.
Con el producto de estas prácticas se construye un arco, el cual se coloca a la entrada de los panteones.
Una tradición casi extinta llevada a cabo en la ribera lacustre, es la caza de pato; esta práctica tiene como objetivo elaborar platillos para la ofrenda. La “ketzitakua”, que significa ofrendar o poner algo a la mesa, es una ofrenda especial para quienes murieron durante el año en curso. Esta ceremonia se realiza en las casas donde residÃa el difunto.
La mayor parte de los pueblos que realizan esta ceremonia lo hacen el 1 de noviembre.
Dos de las velaciones más conocidas son las de los angelitos y la de los difuntos. La primera se realiza en honor a quienes murieron siendo niños o célibes. Esta se efectúa al amanecer del dÃa 1 de noviembre. La segunda, es la ceremonia más conocida a nivel internacional; la mayor parte de las comunidades la lleva a cabo al anochecer del dÃa 1, hasta el amanecer del dÃa 2 de noviembre.
Otros eventos con atractivo turÃstico que ofrece el estado son los concursos estatales de artesanÃas. Es importante recalcar que Michoacán es el estado de mayor variedad artesanal del paÃs y realiza dos concursos cada año: uno en la Noche de Muertos y otro en Semana Santa.
Durante los festejos, en la BasÃlica de Pátzcuaro, uno de los más representativos del lugar, se presentan piezas musicales de diversos autores del mundo, con alusión a la muerte. Asimismo se presentan obras de teatro en escenarios naturales.
Es tradicional el Don Juan Tenorio en la Capilla Abierta del Convento Franciscano de Tzintzuntzán, la noche del 1 de noviembre.
También se llevan a cabo talleres en torno a la muerte en el mundo purépecha, presentación de juegos prehispánicos de pelota encendida, danzas, música al aire libre, tianguis artesanales, gastronómicos y de flores.
Con ligeras variantes de una comunidad a otra, el estado de Michoacán incluirá más de 900 actividades para estas fechas, las cuales tienen su origen en las comunidades prehispánicas y que se reafirma como una de las tradiciones con más años en el paÃs.
























