El presidente Felipe Calderón rechazó que su gobierno sea autoritario y ante el reclamo de la sociedad civil en torno al alto costo de la “estrategia de guerra”, ratificó que el Ejército seguirá en las calles mientras no haya policías estatales confiables.

Después de seis horas de reunión, los representantes de la sociedad civil y el presidente Felipe Calderón no llegaron a ningún acuerdo en torno a la agenda y estrategia de seguridad que encabeza el gobierno federal, y tampoco fijaron una fecha para una próxima reunión, a diferencia de los pactos logrados en pasadas reuniones.


Líderes sociales y familiares de víctimas exigieron a Calderón parar su “guerra” con programas efectivos de seguridad y no con telenovelas, al criticar el millonario gasto para el programa de televisión El Equipo para ensalzar a la Policía Federal.

En la segunda Jornada Ciudadana por la Seguridad en el Castillo de Chapultepec, con el Movimiento por la Justicia con Paz y Dignidad, encabezado por el poeta Javier Sicilia, el primer mandatario dijo tener el mismo objetivo de ellos: lograr la paz.

“Honestamente, en honor a la verdad, este no es un Estado autoritario. Si este fuese un Estado autoritario, créanme que no estaríamos dialogando aquí. La verdad es que ni se oculta la verdad, ni se actúa autoritariamente, ni tampoco es el Estado, es otro punto medular de nuestra discusión, no es el Estado el que reprime o el que asesina”, dijo Calderón durante el diálogo al que ahora sumaron a Alejandro Martí e Isabel Miranda de Wallace.

El Presidente dijo que él tampoco quiere ver una muerte más y aceptó que no sólo la vía policiaca es la solución.

Rechazó que la Procuraduría Social de Atención a Víctimas de la Violencia —que resultó de un acuerdo pasado entre los grupos debatientes— tenga algún sesgo y reivindicó la presencia de ciudadanos en su consejo. Sicilia le reclamó que no los convocaron a integrar el consejo, a lo que el mandatario los volvió a invitar.

El jefe del Ejecutivo dijo que como Presidente no le hubiera gustado pasar por este cáliz y añadió que quizá sus hijos estarían más tranquilos si él no hubiera actuado contra el crimen. “Como presidente me hubiera gustado mucho no haber pasado por este cáliz, no es agradable para nadie”.

Asimismo, afirmó que el padre Alejandro Solalinde está totalmente equivocado cuando solicita que Calderón pida perdón a Los Zetas. “No le voy a pedir perdón a Los Zetas (…) será muy respetable en su curato (Solalinde), pero la verdad se equivocó”.