Sub 22 buscará el oro Panamericano

Históricamente relacionado con opulencia, el oro es un “artículo” de primera necesidad para Luis Fernando Tena, el que le permitirá sobrevivir como miembro del cuerpo técnico en la Selección Nacional.

El “papelón”, dentro y fuera de la cancha, protagonizado por el Tricolor que participó en la Copa América dejó sin margen de error al Flaco, cuyo representativo está obligado a ocupar el lugar más alto del podio continental.

“Nadie me ha dicho que me juego el puesto, pero sé perfectamente que debemos realizar unos muy buenos Juegos P0anamericanos para poder seguir, y no sólo en cuanto a los resultados, sino a la forma en que el equipo juegue”, reconoce el estratega, principal colaborador de José Manuel de la Torre.

Jugar en casa aumenta la obligación de un combinado para el que no colgarse la presea áurea significará fracaso, más allá de las vicisitudes que pueden sumarse a su ya de por sí atribulado camino.

Aquel oscuro capítulo con prostitutas en Ecuador todavía le cobra factura. Javier Cortés, Marco Fabián y David Cabrera son jugadores que podrían marcar diferencia sobre el pasto sintético del estadio Omnilife, pero apenas se ha cumplido la mitad del castigo —por seis meses— que recibieron tras su indisciplina.

Secuelas que marcan el andar de una Sub-22 perseguida por la calamidad desde su propia concepción.

El objetivo final es disputar los Juegos Olímpicos Londres 2012, pero el proceso quedará roto si no se obtiene oro en Guadalajara y los directivos prescinden de Tena, quien entiende “que la cosa es así. Nadie puede pretender dirigir a una Selección Nacional, de cualquier edad, sin recibir críticas…”.

El Tricolor se ha coronado tres veces en el balompié varonil de los Juegos Panamericanos. Dos fueron en Winnipeg, Canadá (1967 y 1999), mientras que la otra fue compartida con Brasil (1975), luego de aquel sui géneris apagón en el Estadio Azteca. El duelo estaba igualado a un tanto y la luz no volvió, por lo que se dictaminó otorgarle la presea dorada a ambas selecciones.

Tres platas y dos bronces completan la colección de metales conseguidos por México en esta clase de certámenes, cuyo máximo ganador es Argentina (seis títulos), por cuatro del Scratch du Oro.

Siempre que los Juegos Panamericanos se han efectuado en nuestro país, el equipo mexicano subió al podio, pero en 1955 fue subcampeón.

“El oro es obligado”, sentencia el delantero Oribe Peralta, uno de los tres refuerzos sin límite de edad considerados por el directoe técnico Luis Fernando Tena. “Somos anfitriones, tenemos que ir por eso. Debemos hacer bien las cosas, porque tenemos una responsabilidad muy grande”.
Además del Cepillo, José de Jesús Corona y Jesús Zavala están llamados a ser los líderes en un equipo que intentará sobreponerse a la presión.

“Somos gente de experiencia, que venimos a aportar. Hay que ayudar a que los jóvenes hagan su trabajo lo mejor posible”, aconseja el guardameta, quien regresa al conjunto nacional tras su separación por indisciplina. “Vengo con ese compromiso: ser un ejemplo dentro y fuera de la cancha”.

El Flaco será uno de los principales beneficiados si el tapatío y el resto de los 18 convocados cumplen la promesa.

Colgarse la medalla de oro no sólo les dará prestigio… Salvarán a un hombre que camina al borde del abismo.