Un brasileño toca el Cielo; rompe récord panamericano

César Cielo disfrutó en la pileta panamericana de una atmósfera más cálida que en el Campeonato Mundial de Shanghai. El aplauso de las tribunas rubricó su victoria en los 100 metros libres y un segundo oro en la prueba del relevo 4×100 metros en el Centro Acuático Scotiabank.

Se golpeó el pecho como un King Kong acuático. Exultaba de alegría. Sintió el cariño a diferencia del Mundial, cuando la mayoría de los nadadores recibió sus victorias con ciertas reservas por haberse visto involucrado en un positivo por dopaje.

Nadó con furia. Derribó el récord panamericano de los 100 metros libres en 47.84 con un poderoso braceo y un crawl de seis golpes. Daba la impresión de abofetear furiosamente el agua. Tomó el control desde las primeras acciones, empleó 16 ciclos de brazadas en 50 metros; cronometró 22.84 en el primer estanque. Asombró su fuerza.

Tocó la pared con los pies, se impulsó vigorosamente y anuló las aspiraciones de sus antagonistas. Lenta y gradual extendió el claro sobre sus adversarios.

Cuba exhibió sus avances al colocar a Hanser García con la plata y un crono de 48.34, espectacular.

En el relevo libre 4×100 m El Tiburón amazónico alineó en la tercera posta, un sitio relativamente inusual para el más rápido de los sprinters de cualesquier equipo. Impulsó a Brasil a conquistar su cuarto oro panamericano con Bruno Fratus, Nicholas Santos y Nicolás Oliveira.

Felipe Franca, de Brasil, triunfó en los 100 m estilo de pecho en 1:00.34 y acentuó el domingo sudamericano sobre la escuadra de Estados Unidos. Tienen ahora 4-1 preseas doradas en el concurso varonil. 2o. Felipe Lima, Brasil, 1:00.99. 3o. Marcus James Titus, Estados Unidos, 1:01.12.