El presidente mexicano, Felipe Calderón, aseguró hoy que su gobierno trabajará por el pleno reconocimiento de los derechos de cada migrante, tras admitir grandes abusos cometidos contra estos a su paso por el paÃs.
Durante la inauguración de la Semana Nacional de Migración, el mandatario aseveró que su administración no parará hasta que todos los servidores públicos del sector sean confiables y brinden trato humano a estas personas.
Asimismo, enfatizó que seguirá trabajando para que estos viajeros no sean tratados como criminales o utilizados por los grupos delincuenciales.
Calderón afirmó que la migración hacia Estados Unidos “es un fenómeno natural” que no se puede evitar por decreto y quien pretenda criminalizar esta actividad, “está equivocado”, de ahà que en México esa condición dejó de considerarse un delito.
Igualmente el mandatario lamentó las matanzas de migrantes como las ocurridas en Tamaulipas.
“A todos nos indigna y nos duele y estamos haciendo un gran esfuerzo entre todos por cambiar esa realidad”, enfatizó.
Reconoció, además, que el Instituto Nacional de Migración fue presa de corrupción y criminalidad, prácticas intolerables para su gobierno por lo cual deben “ser erradicadas”.
El mandatario, durante la ceremonia realizada en la sede de la cancillerÃa, lamentó que muchos niños sean vÃctimas de redes de prostitución y de gente sin escrúpulos.
En este sentido pidió que más instituciones se involucren “y vean lo aberrante que es dejar a los niños a su suerte en México y cualquier paÃs, sin la certeza de volver a ver a sus padres”.
Por su parte, el secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, insistió en que la migración es un derecho humano y es obligación de los paÃses respetarlo.
México rechaza la construcción de muros fronterizos porque lejos de ser una solución es un factor que empaña la relación que se ha edificado a lo largo de los años con naciones del continente, recordó Blake.

























