La pelota era inalcanzable. Pero Arturo Salazar se lanzó de cuerpo entero a la duela. Rescató el punto. Asà inició un reñido rol de tiros que llevó a que terminara del lado contrario de la cancha y que, su compatriota, Éric Gálvez le intercambiara el lugar. Un punto más para la pizarra electrónica. Pero punto anÃmico para conseguir el oro.
Después, el equipo mexicano ganó en el estado emocional. No cedió nada y pudo cerrar su triunfo ante los estadounidenses Christopher Gordon y Julian Illingworth por parciales de 11-7 y 11-9 para proclamarse campeones de Guadalajara 2011, en la modalidad de dobles varonil. El cuarto oro para la delegación mexicana.
“Siempre dejamos todo en la cancha. Prácticamente estamos entrenando desde hace años, con un equipo grande multidisciplinario que se refleja. Estoy contento que este triunfo y que se haya dado en mi paÃs que es un estado muy lindo. Me siento muy acogido y contentoâ€, destacó Gálvez Sánchez, quien revalida un oro panamericano, tras su conquista en individual en RÃo de Janeiro 2007.
Batalla sin cuartel. Mexicanos y estadounidenses se enfrascaron en una larga batalla que se prolongó por más de una hora y 16 minutos.
“Puedo decir que ha sido el partido de dobles más difÃcil de mi vida. El más complicado. Los estadounidenses fueron unos grandes rivales que nos hicieron esforzarnos al máximo para salir con la victoriaâ€, agrega el poblano Gálvez.
En el primer parcial, tuvo su momento clave cuando Gordon dejó una pelota debajo de la lÃnea de la pared principal. Los nacionales aguantaron hasta cerrar su primer juego tras media hora. Los visitantes denotaron un juego con colmillo que incomodó a Gálvez y Salazar al cambiar posiciones.
El réferi hizo que fueran atendidos en la cancha, una vez que ambos mexicanos empezaron a sangrar de sus dedos de la mano derecha. Al regreso, mantuvieron el momento anÃmico para cerrar una victoria histórica.
“Tuve un poco de dolor en el tobillo. Es difÃcil jugar a un nivel asÃ, con alguna lesión. Pero estoy muy satisfecho porque logramos nuestro objetivo â€, apuntó Arturo Salazar.
Valió la pena haber sacrificado en singles. Arturo dejó entrever que se resguardó su fÃsico por una lesión en el tobillo. Ante los estadounidenses, tuvo el fÃsicosuficiente. EnergÃas de oro macizo.
























