Emilio BotÃn, gurú español, habló fuerte y alto para advertir que el mundo se encuentra cercano al abismo de “la espiral de crisis soberanas y bancariasâ€.
Una forma sutil de decir que el grifo de la hecatombe puede correr a chorros gracias a la inestabilidad económica en Estados Unidos y la mar de indecisiones con lentitud de fondo para dar respuestas efectivas por parte de la Unión Europea (UE).
Durante su intervención en la Conferencia Internacional de la Banca, el presidente del Santander, subrayó que “no hay economÃa sana sin banca sana†y lo hizo también para, a manera de reproche, enviar a Bruselas el mensaje de que no puede exigir mayor regulación a la Banca.
Y es que en el ámbito global se ha llegado a un punto en el que genios, economistas y financieros, no saben descifrar qué fue primero si la gallina o el huevo; sucede como un sÃmil entre la economÃa y la banca sana, qué necesitamos primero, porque una y otra interactúan, se retroalimentan y no puede entenderse el funcionamiento de la primea con la ausencia de la segunda.
¿Qué ha pasado? Básicamente caminamos hacia 2015 con el galimatÃas de los excesos de la Era del crédito fácil, del financiamiento a cualquiera, del consumo a cómodas mensualidades, de los intereses exacerbados por un anatocismo lacerante y de los bancos chupasangre que si te pillan no te sueltan.
Uno cree que cuando logra convertirse en cliente de un banco parece caerle el paraÃso terrenal, la verdad es más parecida al infierno de Dante y en la actualidad todos estamos pagando los costos por bancos usureros, clientes irresponsables, créditos facilotes e intereses sobre los intereses.
Además en el dilema actual divergen varias visiones: en Estados Unidos optan por dejar quebrar a unos intermediarios financieros mientras a otros los rescatan; en el modelo de la Unión Europea (UE), están salvando mediante intervenciones del gobierno a las mayores entidades aunque a otras más se les exige mayores niveles de capitalización y de cobertura bancaria.
Este último asunto tiene bastante molestos a multimillonarios como Emilio BotÃn porque resulta que, desde el seno de la UE, exigen un plan de recapitalización de la banca europea que pone prácticamente bajo las cuerdas a las 25 principales entidades del sector europeo.
BotÃn no se salva. Más bien pocas serán las entidades financieras exentas de un mayor nivel de capitalización de aprobarse los criterios y metodologÃa de los nuevos test de estrés que está elaborando la Autoridad Europea Bancaria (EBA)
Esto significa que en un futuro inmediato el Santander requerirá más capital en caso de que el nivel de solvencia de primera categorÃa incremente al 9 por ciento.
Un hecho al que de entrada, BotÃn se anticipa anunciando que “las propuestas que llegan desde Bruselas pueden hacernos caer en una espiral de crisis soberanas y bancariasâ€.
La verdad es que todo está hecho un lÃo y deber importarnos demasiado lo qué pasa en la UE fundamentalmente por las posiciones de BBVA y BSCH en México.
Simplemente para llamar la atención es que las acciones de BBVA y BSCH acumulan pérdidas importantes en el mercado accionario español: el primero de 33.79% y el segundo, de 36.39 por ciento.
Ambos grupos financieros españoles no lo están pasando nada bien dentro de España aquejados por mayores niveles de capitalización, un incremento importante en la morosidad, convertir una parte de su negocio en tenedores inmobiliarios porque los desahucios en España cunden de manera generalizada; sino pagas el crédito hipotecario te quitan el piso sin importar los años de amortizaciones.
Quizá la lección española sirva para reflexionar al respecto del rescate bancario puesto en marcha por el gobierno del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, porque las lecciones españolas de la actualidad de cuánto sucede con la Banca y morosos hipotecarios me hace entender con mayor profundidad que en México para evitar el desahucio (hubiera sido un golpe social mayúsculo) se dijo que se salvó a los bancos, en parte es cierto, pero la verdad salvamos a mucha gente de perder su vivienda e irse a la calle.
También es cierto que tanto el BSCH como BBVA logran salir adelante gracias a sus posiciones en los llamados mercados emergentes: Brasil aporta las ganancias externas más importantes para el Santander, en tanto que, México lo hace para el BBVA. Sin su diversificación geográfica en América Latina los dos grupos españoles la tendrÃas más difÃcil aún, es gracias a México, Brasil y otros paÃses latinos que siguen obteniendo buena parte de sus ganancias.
P.D. Le invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.

























