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Un debate en el que no se debatirá, con doce preguntas cómodas y que ya conocen los participantes, con reglas establecidas por el Instituto Electoral de Michoacán que fueron modificadas por las presiones de los partidos políticos sin que mediara acuerdo del Consejo Local, y con una organización que fundamentalmente busca no incomodar a la candidata de un partido, es el que este jueves sostendrán los tres contendientes por la gubernatura del estado.

Finalmente parte de la logística prevista para el evento y aprobada mediante un acuerdo en sesión del Consejo General se vio modificada por diferentes presiones a las que acabó por ceder el Instituto Electoral de Michoacán.

Por ejemplo, en el debate habrá dos recintos, uno en el que se desarrolle el encuentro y al que el acuerdo preveía que sólo pudieran entrar el presidente y los consejeros del IEM, un asistente de cada candidato, un representante que determine cada partido político acreditado ante el Consejo General del instituto, el director del Sistema Michoacano de Radio y Televisión, y el presidente de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión.

Sin embargo los representantes de los partidos ante el IEM argumentaron que ellos también son parte del Consejo General y que debían estar también en el salón, por lo que el número de asistentes en ese lugar se incrementó.

Pero además entre algunos representantes de partido está la duda si la candidata del PAN, Luisa María Calderón Hinojosa, ocupará más lugares en ese espacio, debido a los guardias presidenciales que la escoltan a todo lugar al que va.

También por presión de los partidos se modificó tras bambalinas lo acordado por el Consejo General para el recinto alterno, en donde se estableció que podían asistir como invitados los representantes de los partidos políticos acreditados ante el IEM, los comisionados del Congreso del Estado ante el IEM, los integrantes de la Junta Estatal Ejecutiva del instituto, 20 invitados por cada candidato, y los representantes de los medios de comunicación.

Esa previsión también se vio trastocada, pues en el caso de Silvano Aureoles Conejo, los tres partidos que lo postulan (PRD, PT y Convergencia) se empezaron a pelear porque iban a tener menos invitados que los de Luisa María Calderón (PAN y Panal) y Fausto Vallejo (PRI y PVEM), por lo que el IEM accedió y determinó inflar el padrón de asistentes acordando que fueran 20 por partido político.

De esta manera en lugar de ser 60 invitados en total por los tres candidatos, la cifra se disparó hasta 140. Esto sin contar las acreditaciones que fuera de tiempo se otorgaron a algunos medios de comunicación.

Por si fuera poco, las apuestas en torno a quién ganará el debate están a la orden del día, porque de acuerdo con versiones de representantes de partidos en el IEM, hay preocupación de que por algún error técnico del Sistema Michoacano de Radio y Televisión le vaya mal a la candidata panista.

La reflexión sería que si a Silvano Aureoles le va mal por una falla del Sistema Michoacano, sería un problema entre perredistas; si esto sucede con Fausto Vallejo no habría mayor conflicto; pero que si esto pasa con la panista, el problema sería mayúsculo para el IEM.

Por lo pronto, buscando atenuar cualquier complicación, el IEM cedió a las presiones de la Cámara de la Industrita de la Radio y la Televisión que quería cobrarle cinco millones de pesos al organismo por la transmisión del evento, a pesar de estar prohibido en la ley, por lo que sólo lo dotará de apoyo técnico por una suma muy menor.