Chavez

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se declaró el jueves “libre” de cáncer al asegurar que no se encontraron células malignas en su cuerpo tras cuatro ciclos de quimioterapia que recibió para combatir la enfermedad que le fue diagnosticada a mediados de año.

“No hay células malignas en mi cuerpo. No hay actividad celular anormal. Puedo decir que saqué 20 puntos (en los exámenes), gracias a Dios”, dijo Chávez a su regreso al país tras someterse a una ronda de exámenes médicos en La Habana desde el fin de semana pasado.

El líder socialista regresó acompañado de su hija y nieto y fue recibido en el aeropuerto de la ciudad occidental de La Fría por varios de sus ministros y el alto mando militar.

Tras asegurar que está “libre de enfermedad”, el mandatario partió al santuario del Cristo de la Grita para agradecer por su pronta recuperación, que le permitirá tentar un nuevo mandato en las presidenciales de octubre del 2012.

“Los exámenes que se me hicieron en La Habana no determinaron impacto de la cirugía. Ambas cirugías están recuperadas (…) No hay impacto tóxico. No hay toxicidad en órganos ni en funcionamiento biológico”.

A pesar del optimismo de Chávez, fuentes médicas sostienen que es pronto para hablar de curación.

Especialistas han advertido que una vez culminado el tratamiento indicado para cualquier tipo de cáncer, el paciente no es declarado en remisión antes de dos años.

Una fuente médica cercana al equipo que atiende a Chávez dijo a Reuters que su condición es más delicada de lo que ha informado el Gobierno hasta ahora y que doctores cubanos están completamente al mando de su tratamiento.

Desde que Chávez enfermó, recurrentes rumores sobre su real estado de salud han asomado en Venezuela, en parte porque el Gobierno no ha informado el tipo ni la gravedad del cáncer que sufre el mandatario sino sólo que le se extirpó un tumor del tamaño de una pelota de béisbol.

El presidente socialista dijo que los médicos continuarán monitoreando su salud y retó a la oposición política a tratar de ganarle en las presidenciales.

“El año que viene hay elecciones. Vayan a ver si me ganan pues (…) más fácil será que un burro pase por el ojo de una aguja a que esta oposición le gane unas elecciones a Chávez. Pero traten”, enfatizó.

Las últimas encuestas le dan una popularidad cercana al 60 por ciento a Chávez, pero su intención de voto es 20 puntos menos. La oposición, por su parte, irá en febrero a unas primarias de donde saldrá el contentor del mandatario.