Enormes filas de feligreses se dieron cita en la Catedral de Morelia para venerar las reliquias del Papa Juan Pablo II, que llegaron a la ciudad la tarde de este jueves.

Sin importar el frío que se vivió en las primeras horas de este viernes, niños con sus madres, jóvenes y adultos, esperaban con devoción el momento para ingresar al recinto religioso.

En la nave central del recinto permanece la urna de cristal con una enorme figura de cera del Papa Peregrino, a donde llegaron centenares de católicos a orar y pedir que el beato les conceda algún milagro.

Itzel Yarely, una niña de diez años ora al pie de la urna. “Que me ayude a que mi mamá pueda trabajar; estoy feliz, emocionada.

Yami Luna, pide por su familia. “Estoy contenta, pido por mi hermanita Andrea”.

Durante el primer día retumbaron las porras en el tempo. “!!Juan Pablo Segundo, te quiere todo el mundo”. Plegarias y cantos se escucharon desde la mañana en los alrededores de la Catedral.

Feligreses provenientes de diversos municipios del estado de Michoacán y del interior la República Mexicana, permanecieron en las filas por más de una hora con la emoción de poder estar cerca de las Reliquias de quien fuera el Papa Viajero.

Rosario Pineda, devota del beato, dijo emocionada: “me siento especial, venimos de Acámbaro, soy peregrina, tengo 19 años de peregrinar, quise conocerlo en vida pero no pude y ahora vengo a conocer sus Reliquias”.

Rostros emocionados y esperanzados se observaron adentro y fuera del recinto sagrado. “Esto es muy bonito, Dios me ayude que sí lo vea y que haya paz y felicidad para todos”, compartió Ana María Luna, mientras hacía fila para llegar hasta la Catedral.

Rodrigo Vega oró por los ausentes. “Siento mucho gusto, vine a visitarlo y a orar por las muchas necesidades que tenemos, por la seguridad y por los hijos que tenemos por allá en Estados Unidos”.

Juan Pablo Segundo, sigue siendo un Papa Viajero después de su muerte. Sus Reliquias, provenientes del Vaticano, recorrerán casi cien Diócesis de México durante cuatro meses, para llevar esperanza a los pueblos y consuelo a los desvalidos. Ese es uno de los propósitos de la Iglesia católica.

Las Reliquias partirán de Morelia este sábado a las 5 de la mañana rumbo a la Diócesis de Zamora, donde terminará su recorrido por tierras michoacanas.