El joven Oliver Valle quien fue identificado como trabajador de la Secretaría de Finanzas y Administración del gobierno de Michoacán, falleció por el proyectil de un arma de fuego que se impactó con su cráneo, de acuerdo con la necropsia que se realizó.
Después de ser asesinado su cuerpo fue “expuesto a fuego directo” y sus restos fueron escondidos. Después de obtener los datos de la prueba, se giró una orden de aprehensión en contra de Eva María Salgado, por ser la presunta responsable de la desaparición del servidor público.
Este acontecimiento conmocionó a la sociedad sobre la postura de las feministas jóvenes desaparecidas, y dividió las opiniones sobre los homicidios a las mujeres, donde los hechos apuntaron a que la joven de 26 años es la presunta responsable del homicidio, y que con tales hechos se volvió viral en redes sociales que el tema de las muertes a jóvenes no tiene ya nada que ver con que se trata de una mujer o como sucedió de un hombre jóven, las alertas de localización funcionan más para las mujeres que para los hombres, y estos hechos al final deben poner sobre la mesa la necesidad de reflexionar sobre el camino que deben seguir no sólo las autoridades, sino la sociedad en su conjunto, ya no puede sostenerse la defensa a un solo género, debe ser en igualdad tanto hombres como mujeres, que con independencia de los muchos géneros creados, la constitución general en su artículo 4 nos somete a una igualdad de derechos y obligaciones.
























