Las Naciones Unidas (ONU) son una organización internacional fundada en 1945 tras la Segunda Guerra Mundial por 51 países que se comprometieron a mantener la paz y la seguridad internacionales, fomentar entre las naciones relaciones de amistad y promover el progreso social, la mejora del nivel de vida y los derechos humanos.

Debido a su singular carácter internacional, y las competencias de su Carta fundacional, la Organización puede adoptar decisiones sobre una amplia gama de temas, y proporcionar un foro a sus 193 Estados Miembros para expresar sus opiniones, a través de la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social y otros órganos y comisiones.


La labor de las Naciones Unidas según lo que anuncian, llega a todos los rincones del mundo. Aunque es más conocida por el mantenimiento de la paz, la consolidación de la paz, la prevención de conflictos y la asistencia humanitaria, en su página web se indica además que hay muchas otras maneras en que las Naciones Unidas y su sistema, afectan a nuestras vidas y hacen del mundo un lugar mejor.

Sin embargo todo lo anteriormente mencionado se ve empañado por un solo hecho, el embargo comercial que sufre la República de Cuba, tema sobre el cual la Asamblea General el día de hoy voto en contra con la suma de 186 votos a favor de levantar tan cruel decisión impuesta por un capricho político.

Lo anterior no es un tema nuevo en el organismo internacional, desde 1991 la Resolución titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de Norteamérica contra Cuba” ha sido votado por el pleno de dicha Asamblea sin ningún efecto, razón por la que sería entonces conveniente cuestionar hoy que la ONU hoy es un sistema caduco.

El bloqueo, impuesto por el gobierno estadounidense desde 1960, ha causado un daño a la economía de la nación antillana por 975 millones de dólares, según cálculos del gobierno cubano.

Como parte de esas sanciones, el gobierno de Estados Unidos también ha presionado a empresas de terceros países, y a agencias de desarrollo multilaterales, para que suspendan sus relaciones comerciales y humanitarias con Cuba.

El bloqueo y las sanciones contra dicho país han permanecido intactos pese a que el presidente estadounidense Barack Obama ofrece una aparente imagen de flexibilidad. Pero así son los políticos, ofrecen una cara y en la práctica dan otra.

Lamentable que en esta organización mundial donde se dice albergar a los representantes de las naciones, lo que menos exista sea una efectiva representatividad.

Al igual que en nuestro país, o ¿me equivoco?.