Longoria

Cuando le fue notificada que ella sería la encargada de encender la antorcha panamericana, sabía que tendría el compromiso de responder con creces a semejante honor.

La racquetbolista Paola Longoria pensaba que la única manera de demostrar su agradecimiento a su país era conquistado las tres medallas de oro a las que aspiraba. Misión cumplida. Ayer redondeó el reto panamericano.

“Tenía que ganar tres medallas de oro pues sentía que tenía un compromiso con la Conade, con el país, al ser quien encendió la antorcha panamericana. Sabía que era un gran compromiso tener este honor. La presión siempre estuvo ahí, lo supimos manejar. Tengo un gran equipo de entrenadores y una excelente familia”, reconoce la racquetbolista.

Desde el Complejo Panamericano de Racquetbol, Longoria conquistó el oro en la modalida por equipos. Un primer lugar que se une al conseguido en las modalidades de individual y dobles femenil. Junto con Samantha Salas, ayer se impusieron a Estados Unidos por 2-0, en la última ronda de esta disciplina en Guadalajara 2011.

“Se logró el objetivo de las tres medallas de oro para México y ser la más medallista, hasta ahora, de los Juegos Panamericanos. Me da mucho orgullo y satisfacción. Agradezco a mis entrenadores y familia. Es lo que soñé”, ahonda la potosina.

La guanajuatense Salas fue la encargada de cerrar la serie para los de casa, con un soberbio partido ante la estadounidense Cheryl Gudinas, a quien venció por 15-8 y 15-2. Un primer lugar que se suma al que había conseguido en dobles con Longoria.

“Estoy súper contenta, estoy muy feliz de tener dos medallas de oro ya. La verdad es que soñé muchas veces con esto, cada vez que estaba yo entrenando, nadando o haciendo pesas, siempre en mi mente estuvieron las medallas de oro. Me llevo dos de tres oros y me siento súper feliz”, comenta Samantha.

Para la originaria de León fue un proceso difícil el poder levantarse de no haber ganado el oro en individuales. Un revés que le costó trabajo asimilar. No obstante señala a “la perseverancia” la virtud que le provocó salir avante de esa desilusión para, ayer, conquistar la modalidad por equipos.

“Es el momento más especial de mi vida porque estoy ganando en mi país, ante una potencia en el racquetbol como es Estados Unidos. Esta es la cuarta vez que les ganamos de manera seguida. Creo que pocos deportes pueden presumir de tener un dominio a nuestros vecinos del norte”, señala orgullosa la doble campeona panamericana.