Morelia llegó a tener al Atlante contra las cuerdas: ventaja de tres goles que parecÃa definitiva y la pelota en su poder. Pero al Atlante lo impulsó el corazón en el segundo tiempo, más que un buen futbol, para empatar 4-4 el marcador en el Estadio de la Universidad Tecnológica de Neza.
Morelia tuvo la Liguilla en la bolsa, pero un segundo tiempo desastroso, en el cual recibió cuatro goles, le sacó momentáneamente la posibilidad de estar en la Fiesta Grande.
Y es que en el primer tiempo, Atlante se las vio negras. Luis Alonso Sandoval salió inspirado e hizo pedazos a Juan Ezequiel Cuevas en el primer tiempo, y eso que jugó a perfil cambiado por el sector derecho.
El “Negro†fue una pesadilla de DÃa de Muertos para los locales. Fue grotesco ver al argentino Cuevas bloqueando a Sandoval, al más puro estilo del futbol americano, en un intento desesperado por detenerlo en su carrera.
Por ello, para no seguir dando facilidades por ese sector, Miguel Herrera decidió sacar al bajito carrilero por izquierda para la parte complementaria, y darle ingreso en esa zona a Arturo Muñoz.
Y en segunda mitad, con tres cambios de golpe, entre ellos el ingreso de Francisco “KikÃn†Fonseca, Herrera intentó reactivar a su equipo, y lo logró.
Luis Venegas pasó de villano a héroe en menos de 45 minutos. El zaguero atlantista habÃa cometido el autogol que, parecÃa, hundÃa definitivamente a su equipo.
Pero él mismo, impulsado por el amor propio, dio el empate para los Potros en tiempo de reposición, precedido de los goles de Osvaldo MartÃnez (2) y de Christian “Hobbit†Bermúdez.
Con 19 unidades, Atlante mantiene vivas, aunque son pocas, sus posibilidades de meterse a la Liguilla; Morelia, aún con dos juegos pendientes, ante Santos y Jaguares, puede meterse a la Fiesta Grande, sin depender de nadie más, si saca los seis puntos que le quedan en disputa.

























