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El representativo nacional de basquetbol logró una actuación inesperada en los Juegos Panamericanos 2011 al llegar a la final, aunque debió conformarse con la medalla de plata tras sucumbir 72-74 en los últimos instantes ante Puerto Rico, que se proclamó campeón continental.

Formado al vapor apenas unos días antes del inicio de la llamada Fiesta de América –con la amenaza de que si no participaba México sería desafiliado del circuito internacional–, el equipo tricolor respondió con encuentros de alarido hasta escalar a la disputa por el oro.

En el gimnasio del Code I de la capital
jalisciense los nacionales, comandados por Jovan Harris –quien logró 18 puntos–, tuvieron momentos destacados al conseguir dos empates en el primer episodio e irse arriba en los cartones al término del mismo con marcador 21-19.

La afición local dio muestra de solidaridad con nuestra quinteta representativa al aplaudir todos sus avances, con o sin anotación, y lanzar abucheos a cada paso de los boricuas, cuyo integrante Carlos Strong escuchó una marcha fúnebre en el sonido un local cuando se quedó tendido sobre la duela.

En el segundo episodio ambos equipos se neutralizaron y tuvieron hasta cuatro minutos sin anotar, para cerrar igualados a 35, y al inicio del tercero el ataque fue implacable con un diablo rojo, Renaldo Balkman, quien durante el cotejo anotó 28 puntos, de los cuales 12 fueron tiros libres.

Partido de alarido

Al público el fluir de adrenalina no le paró ni un segundo, bien porque los dueños del patio se iban arriba en el marcador o cuando empataban, como en el 42-42, que arrancó alaridos después de ir abajo por un buen rato. Terminaron 50-50 el tramo.