insectos

La enorme Carpa Santa Fe guarda un tesoro mágico. Todo un microcosmos en el que conviven moscas, saltamontes, mosquitos, arañas, escarabajos y otros insectos que se enredan en un sensual juego de movimientos a través de los cuales retratan el ciclo de la vida.

El espectáculo Ovo, con el que el Cirque Du Soleil regresa a México, involucra a 54 artistas en un imponente escenario, en el que interactúan entre ellos e incluso con el público. El montaje cuenta la historia de un mosquito que llega a una colonia de insectos acompañado de un misterioso huevo, que le es arrebatado.

El amor no podría quedar fuera y es el simpático mosquito azul cae enamorado de una catarina regordeta a la que intenta conquistar mientras trata de recuperar su preciado huevo.

Las formas, colores y sonidos son acompañados por un grupo de músicos en vivo, que mantienen al público siempre atento a través de ritmos que recuerdan al bossanova e incluso interpretan una curiosa mezcla del tema mexicano “La Cucaracha” y la Sinfonía Número 5 de Beethoven, atrapando auditiva y visualmente al público.

El espectáculo, en el que todo funciona cual maquinaria de reloj, demuestra por qué el Cirque Du Soleil es considerado de los mejores del mundo. No sólo por el talento de sus artistas y atletas como Gary Smith, ex deportista olímpico, sino por la sincronización de los movimientos, miradas y sonidos guturales con los que se comunican los personajes.

Guiados por un viejo insecto colorido, los miembros de la colonia hacen partícipes a algunos afortunados asistentes, quienes tienen la oportunidad de conquistar al enamorado mosquito, convirtiéndose por unos minutos en coprotagonistas en el montaje.

Número tras número el asombro va creciendo. Un grupo de gimnastas originarias de Asia sobresalen al realizar acrobacias con los pies con una precisión y coordinación que parecen innatas.

Trapecistas caracterizados como fuertes escarabajos rinoceronte vuelan por lo alto de la carpa. Un equilibrista sorprende con su fuerza al mantenerse en una cuerda floja. Una pareja de insectos cuelgan de largas cuerdas que utilizan como medio para elevarse y realizar acrobacias aéreas.

Arañas contorsionistas someten su cuerpo en posiciones inimaginables, lo que arranca aplausos y vítores de quienes expectantes se mantienen durante las dos horas que dura el espectáculo, al filo de su butaca.

Bocas abiertas y exclamaciones nerviosas se escuchan cuando un artista del yoyo chino domina cuatro yoyos al mismo tiempo, mientras la historia continúa.

Ovo resulta un espectáculo no sólo entretenido, sino natural y divertido pues nunca olvida la esencia y materia prima del circo: la risa. A partir de mañana el mundo mágico de los insectos estará abierto para todos aquellos que busquen una experiencia que nunca olvidarán.

Magia

• 54 artistas, atletas y actores se encuentran en el escenario

• 15 años tiene la más pequeña de las integrantes del elenco

• 67 años tiene el más longevo de los actores, quien encarna a un simpático insecto multicolor

• 2 mil 500 personas podrán disfrutar cada función de Ovo

• 15 de diciembre es la fecha límite para ver el espectáculo en la Ciudad de México

• 30 minutos de intermedio en cada función

• 16 países están representados en Ovo