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Este martes, el Partido Verde Ecologista de México, (PVEM) a través de Mariana Boy Tamborrell, secretaria de Ecología y Medio Ambiente del CEN, envió una carta al director del zoológico de Morelia, Cuauhtémoc García Hermenegildo, para pedirle que traslade a ‘Yupi’, la osa polar que alberga el lugar, a un santuario en Ontario, Canadá que ya aceptó recibirla y rehabilitarla a su hábitat natural.

La petición responde a las condiciones en las que se encuentra ‘Yupi’, pues pasa todo el tiempo en un pequeño estanque y es forzada a vivir en un clima tropical que no es el apropiado para su especie.


El área donde está confinada es de concreto duro y no tiene ninguna superficie suave para caminar o acostarse. Además, ‘Yupi’ es encerrada en su pequeña jaula aproximadamente 17 horas por día, la cual es incómoda, no permite la entrada de luz natural y es insuficiente para que tenga una vida digna, aspectos que transgreden sus derechos, bienestar y vulneran sus instintos naturales como especie silvestre.

“Si bien los zoológicos son considerados como espacios para la conservación ex situ de especies amenazadas como los osos polares, en definitiva el zoológico de Morelia no es el lugar correcto para mejorar la calidad de vida de ejemplares como ‘Yupi’, pues no es su hábitat ni clima natural, por lo cual seguir exponiéndola al clima y espacio en que hoy se encuentra puede ser contraproducente”, indicó la ecologista.

Boy Tamborrell recordó que los osos polares son endémicos de los mares que circundan el Ártico y de islas de países como Canadá, Rusia, Suecia y Finlandia, siendo lugares característicos de climas fríos y el hábitat natural de esta especie.

De acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, aunque más del 50 por ciento de los ejemplares de osos polares aún viven en dichos lugares, desafortunadamente su población se ha declinado en más del 30 por ciento en las últimas décadas, debido al impacto insostenible de las actividades humanas entre las que destaca la de capturar especies silvestres para su confinamiento en zoológicos, con el pretexto de ‘mejorar su conservación’.