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Santos pudo amarrar su pase a la liguilla, pero su desidia al ataque, y el esfuerzo del Morelia originaron que los de la Laguna tengan que esperar a la última fecha junto a 11 equipos que en el próximo fin de semana buscarán clasificarse.

La comunión entre Santos y el técnico Benjamín Galindo parece que duró poco. Y con la derrota de ayer de 0-2 ante el Morelia, el Maestro está a punto de revertir su racha de cinco victorias al hilo por cuatro derrotas consecutivas.

Los primeros cinco minutos del juego parecían conservar el recuerdo de la balacera registrada el pasado 20 de agosto a las afueras del estadio TSM Corona, ambos equipos transmitían cierto nerviosismo y nulas intenciones de atacar.

Tomás Boy entendió que Santos necesitaba el control del partido y la forma de capturar a un Guerrero fue encerrando el balón en el medio campo.

Los laguneros quedaron a la expensa de su rival y convirtieron a Oribe Peralta en su único jugador a la ofensiva, pero el Cepillo no fue una amenaza real para el portero argentino Federico Vilar.

El control del mediocampo benefició al visitante, y Miguel Sabah encontró en Luis Alonso Sandoval al compañero ideal. Y fue de esa asociación que surgió el gol en contra de los locales.

En un tiro de esquina vino el centro que entre Joel Huiqui y Yasser Corona convirtieron en la ventaja para los Monarcas.

Los santistas quisieron revivir y Rodolfo Salinas logró colocar un disparo en la base del poste de la portería rival, pero no pasó nada más.

Con la ventaja, Boy no cambió su propuesta y decidió refrescar su ataque con el ingreso del Rafael Márquez Lugo.

La anotación despertó al colombiano Darwin Quintero y con Christian Suárez descubrieron la forma de preocupar al rival, pero sus esfuerzos terminaron en la grada.

El desenfreno fue el pecado de los santistas, por lo que Aldo Leao Ramírez aprovechó un descuido en el medio campo para recuperar el balón y servir a Márquez Lugo. Su disparo terminó en el fondo del arco de Oswaldo Sánchez y provocó que el público iniciara el desalojo del estadio, y al mismo tiempo acercó al Morelia a la liguilla.