¿De verdad alguien en su sano juicio puede pensar que el América salvarÃa su desastrosa temporada ganándole al Cruz Azul el próximo sábado, en lo que será su despedida del campeonato?
Me parece ridÃculo siquiera pensarlo, pero tal sentencia vino de uno de los jugadores emblemáticos de la propia Máquina, el argentino Christian Giménez, quien quizá curándose en salud (pues la campaña de su propio equipo tampoco ha estado ajena a la mediocridad), señaló que el América es un gran equipo y estará muy motivado de enfrentarlos y ganarles.
Ojalá fuera asÃ, pero no hay ninguna evidencia clara de que el juego que se llevará a acabo en el Azul a las 17 horas de pasado mañana, tenga elementos que lo vayan a convertir en algo épico.
El llamado “clásico joven†(durante los setentas y ochentas generó batallas memorables) ha ido perdiendo fuerza e interés. Sobre todo por el pésimo nivel de juego de los americanistas. Los cruzazulinos cuando menos pueden presumir de llegar a las finales y aunque siempre las pierden, será mejor estar allà que en la lejanÃa en la que se han quedado las autollamadas Ãguilas.
No percibo, a menos de 48 horas del duelo, furor de los aficionados por estar presentes en las tribunas, de ninguno de los dos equipos. Estarán, seguramente, sobre todo del lado de los amarillos, los porristas oficiales y nadie más.
E insisto, pensar que ante un hipotético triunfo americanista las conclusiones pueden variar me parece un análisis muy equivocado. El América de Alfredo Tena no salva el torneo ni goleando de forma inmisericorde a los dirigidos por Enrique Meza.
Espero que el propio Tena, aunque deberÃan de salir a decirlo Michel Bauer o Luis Roberto Alves Zague, salgan ya a reconocer que esta campaña ha sido de lo más vergonzosa en la historia del club y a anunciar cambios realmente de fondo.

























