Las fuerzas de seguridad sirias mataron hoy a 20 civiles en Homs (centro) y detuvieron a varias decenas en todo el país, al día siguiente de que Damasco aceptase el plan árabe para poner fin a la represión del movimiento popular de protesta contra el régimen.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, urgió a Siria a poner en marcha “rápidamente” el plan de salida de la crisis de la Liga Árabe, aceptado por el presidente Bashar Al Asad, para poner fin a la violencia que ya causó, según la ONU, tres mil víctimas mortales desde que se inició la revuelta el pasado mes de marzo.


El miércoles, el gobierno sirio aceptó “sin reservas” el plan de salida de la crisis que prevé la interrupción de la violencia, liberación de detenidos por las protestas, salida de las tropas de las villas y libre circulación de observadores internacionales, antes de la apertura de un diálogo entre el régimen y la oposición.

Sin embargo la represión continúa, denunció hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres. “Veinte civiles murieron en diferentes barrios de la ciudad de Homs, donde aún se escuchaban disparos” a última hora de la tarde, afirmó el OSDH.

Las fuerzas de seguridad procedieron, al igual que todos los días, a decenas de detenciones. “Más de 80 personas fueron arrestadas el jueves al amanecer en Deir Ezzor (este) y en las localidades vecinas”, denunció la ONG.

Pese al plan árabe, la violencia ya causó 34 muertos el miércoles: 11 obreros “muertos por hombres armados venidos de villas favorables al régimen” en Homs, 8 civiles abatidos por las fuerzas del orden también en Homs y 15 miembros de las fuerzas armadas asesinados por desertores, de acuerdo con los activistas pro democráticos.

Aunque saludaron el plan de la Liga Árabe, los militantes opositores se mantienen escépticos sobre las “intenciones reales” del gobierno y dudan de que éste acepte “todas las cláusulas previstas en el plan”.

“Más el régimen reprime y mata, y más determinados estamos. El régimen no podrá mantenerse a pesar del apoyo de Rusia y China, ni en razón de las decisiones de la Liga Árabe, porque el pueblo está determinado a obtener la libertad”, afirmó en la red Facebook el usuario “Syrian Revolution 2011”, apelando a una nueva manifestación para este viernes, como cada semana, con el lema “Alá es grande, contra los déspotas y los tiranos”.

Este jueves, en El Cairo, el máximo responsable de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, mantuvo una reunión con una delegación del Consejo Nacional Sirio (CNS), que agrupa a la mayoría de los opositores al régimen del presidente al Asad.

Uno de los integrantes del comité ejecutivo del CNS, Samir al Nashar, dijo a la prensa, tras entrevistarse con Arabi, que la oposición no negociará con el poder sirio.

“No, no hablamos de un diálogo. Invitamos a negociaciones para la transferencia del poder del régimen tiránico a un régimen democrático, y exigimos que Asad deje el poder”, dijo al Nashar. Simultáneamente, miles de sirios desfilaron en apoyo al presidente Asad en la ciudad costera de Tartus. La televisión pública mencionó que “centenas de miles de personas se manifiestan en apoyo a la decisión nacional y rechazar toda injerencia extranjera”.

Mientras, Washington advirtió hoy de que Siria sólo aumentará su aislamiento internacional si falla en acatar el acuerdo alcanzado con la Liga Árabe para dejar de matar a manifestantes. La portavoz del departamento de Estado, Victoria Nuland, dijo que los 22 miembros de la Liga podrían verse forzados a endurecer su posición hacia Damasco si países como Rusia o Turquía lo hacen, luego de haber ofrecido a Siria una oportunidad para acabar con el derramamiento de sangre.

Pero los indicios no son alentadores, añadió Nuland, quien destacó los informes que hablan de más civiles muertos a manos de tropas sirias un día después de que el régimen del presidente Bashar al Asad prometiera retirar sus fuerzas de los centros de protesta luego del acuerdo con la Liga Árabe.

“No tenemos ninguna evidencia de que el régimen de Asad esté tratando de cumplir los compromisos adoptados”, afirmó Nuland al valorar positivamente los esfuerzos de la Liga para detener el baño de sangre en Siria. “Tampoco tenemos pruebas de que se estén retirando de ningún lugar en este momento”, añadió la portavoz.