El último clavo en el ataúd del América fue azul celeste.

Con goles de Emanuel Villa y Javier Orozco, Cruz Azul exhibió a las Águilas en el Clásico capitalino 3-1, y de paso alza la mano con argumentos futbolísticos para buscar el título que se le ha negado desde hace 14 años.


Apenas se jugaba el segundo minuto de juego cuando Javier Aquino desbordó por la banda derecha y sirvió preciso para Emanuel Villa, quien remató de cabeza para anidar el balón y poner el 1-0 parcial.

Aquino, investido con la medalla de oro en los Juegos Panamericanos, cerró el certamen como el mejor pasador a gol de los cementeros con seis pases precisos, pues de sus pies también nació la jugada del segundo gol.

Una vez más, el volante de la Máquina de 1.68 metros hizo ver mal a Óscar Rojas y se coló por la lateral para darle medio gol al “Chuletita” quien sólo empujó a el esférico a las redes al 62’.

Los celestes comienzan a cimentar su paternidad contra el América, ya suman tres triunfos consecutivos desde que Christian Giménez rompió la maldición de siete años si vencerles.

En las gradas, la ausencia de las mallas se convirtió en un motivo para que la afición pudiera agasajar a sus ídolos. Un cambio, una barrida, un disparo a gol despertaban los aplausos de una plaza entregada e ilusionada con la Máquina a quienes vieron cómo su equipo rompía los embates de las Águilas.

Al 75’ Fausto Pinto comandó un contragolpe por el centro, sirvió para Christian Giménez  quien mandó un centro para el “Tito” Villa quien superó una vez más a Navarrete para poner el tercer gol de la noche y de paso sumar su sexto gol de la temporada.

Al argentino le sienta bien encontrarse con los azulcremas pues con los dos tantos de esta noche ya suma cinco en contra de los emplumados.

El juego de la Jornada 17 fue redondo para la Máquina, cerraron el campeonato como una de las mejores defensas con sólo 14 tantos permitidos, sus delanteros volvieron al camino del gol y entrarán a la Liguilla con el aliciente de conseguir dos victorias consecutivas, la última frente al archirrival.

Incluso presume a su hombre de hierro en Julio César Domínguez, quien disputó todos y cada uno de los partidos del campeonato para sumar 1530 minutos defendiendo la camiseta azul.

Por parte del América, la situación la hizo decorosa Daniel Montenegro al conseguir un gol en un tiro libre al 80’para dejar la pizarra en lo alto del Estadio Azul con los números 3-1.

Quizá Daniel Márquez pudo marcar la diferencia y acercar a las Águilas previo al tercer tanto celeste pero en un mano a mano frente a Jesús Corona cruzó demasiado su disparo.

El incidente en el inmueble de la colonia Nápoles se presentó en el entretiempo pues la mitad de las luces del estadio se apagaron y el inicio del segundo tiempo se retrasó casi siete minutos.la energía volvió ya avanzado el tiempo complementario.

Sin embargo, nada detuvo a la Máquina que se encarrila llena de ilusiones a la Liguilla.