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En América llueve sobre mojado. No sólo se quedaron sin Liguilla, en el penúltimo lugar general y con toda la plantilla a la venta. Ahora le sacaron sus trapitos al sol a Ángel Reyna: el jugador que fue separado del club hace unas semanas golpeó en una ocasión al jefe de prensa y hasta amenazó con irse del equipo porque consideraba muy bajo su salario.

Incluso se rumora que el delantero habría sacado una pistola en el estacionamiento de las instalaciones de Coapa. Lo que no se especificó es con qué fin lo hizo o sí usó el arma para amedrentar a alguien. Lo cierto es que resulta impensable que un jugador de futbol tenga un arma en su poder, por tratarse de una figura pública.

Sin ahondar en detalles, Luis Roberto Álves Zague, vicepresidente deportivo de las Águilas, comentó según un portal de Internet, las indisciplinas en las que incurrió el ex jugador azulcrema.

“Si con alguien hablé fue con Reyna, traté de entender su manera de pensar, darle consejos, hacerle entender lo que podía representar al club por su capacidad”, dijo.

“No quería hablar con la prensa, también debía participar en los eventos de mercadotecnia social. Pero no quería, incluso llegó a golpear al jefe de prensa una vez que le pedí, a través de él, que diera una entrevista, le dio un puñetazo”, cuenta el icono americanista.

Reyna le pidió también ser pieza clave del equipo, pero sin embargo nunca respondió:

“Amenazaba con irse, decía que no estaba a gusto, se comparaba con jugadores por sueldo. Yo le dije que si respondía, revisábamos su contrato, pero pasaron los partidos y nunca vi ese compromiso”.

Ante este comportamiento, el directivo dejó claro que para que un jugador pueda engrosar las filas del América debe demostrar un compromiso integral con la institución.

“El jugador debe entender que no le hace un favor al América, que está en uno de los equipos más importantes”, asevera el también ex delantero de extracción americanista.

La norma a seguir es bastante fácil: “Disciplina externa y compromiso por defender la playera, no sólo adentro, sino afuera también, cumpliendo con los códigos de ética”, abunda el directivo.

Declara que no pueden permitir que “jugadores estén tratando de chantajear al club, el jugador no puede creer que es alguien indispensable, debe tener ese compromiso por representar al equipo”.

Y promete “sacar de esa zona de confort a muchos jugadores, que pensaron que tenían un lugar seguro en el equipo y no podemos estar cayendo en eso”.

Zague afirma que por momento no existe ningún tipo de decisión por parte de la alta cúpula de la empresa dueña del equipo para algún cambio a nivel directivo.