El que Felipe Calderón haya simulado, como lo hizo ayer, cumplir con la sentencia de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos respecto al asesinato de mujeres del Campo Algodonero, demuestra una vez más la hipocresÃa y el doble discurso de un gobierno insensible ante el dolor de las familias de las vÃctimas de los cientos de feminicidios que se han cometido en el Estado de Chihuahua al menos desde 1993.
Repudiamos que el Presidente de la República haya intentado “pedir perdón†de la forma en que lo hizo, enviando a un funcionario de segunda a un acto que deberÃa tener gran relevancia. Esto pone de manifiesto el desdén hacia la vida de las mujeres durante su gobierno.
De nada sirve que Calderón haya “reconocido†la responsabilidad del Estado mexicano en el caso del Campo Algodonero cuando los crÃmenes de cientos de mujeres más -por lo menos 200 han sido cometidos en el presente año- siguen impunes ante la complacencia de las autoridades y cuando su gobierno prefiere montar un show mediático en torno al dolor de cientos de familias antes que ofrecer soluciones de fondo a la sociedad para erradicar este mal.
Nos unimos al dolor que embarga a las familias de las mujeres asesinadas y nos pronunciamos porque los gobiernos, en todos sus ámbitos y niveles, se comprometan de fondo -y no sólo en actos protocolarios- con la erradicación de todas las formas de violencia que hoy se ejerce contra las mujeres.
























