Los narcotraficantes podrían volver a las antiguas rutas de las drogas en el Caribe conforme resienten una mayor presión de las autoridades en México y América Central , vaticinó el martes un alto funcionario del Departamento de Estado .

William Brownfield, secretario de Estado adjunto para la justicia y el narcotráfico internacional, dijo que las sendas utilizadas para el trasiego de cocaína y otras drogas en las décadas de 1970 y 1980 eran las opciones más lógicas para los contrabandistas.


Esas rutas conducían con más frecuencia hasta el sur de Florida, pero también a otros estados del sur estadounidense. “No lo veo ahora, pero la lógica simple y el sentido común nos dicen que posiblemente lo veamos en los próximos dos o tres años” , puntualizó Brownfield en una entrevista. “Van a buscar rutas alternas” .

Por ahora, menos del 3% de la cocaína y otras sustancias ilegales se trafica a Estados Unidos mediante rutas marítimas, según la DEA. Las drogas producidas en Colombia, Perú, Bolivia y otros lados son por lo general llevadas por los contrabandistas a través de Centroamérica, o por sus costas, hacia México, y luego por tierra hasta Estados Unidos.

Pero Brownfield afirmó que los carteles están “en el proceso de ser corridos de México” y empiezan a mirar hacia países centroamericanos como una base alternativa de operaciones. Y eso, dijo, volvería a convertir al Caribe en una opción más atractiva que trasladar las drogas por América del Sur o por el litoral este en el Pacífico.

Brownfield viajó a Miami esta semana para asistir a reuniones en las oficinas del Comando Sur de Estados Unidos entre embajadores estadounidenses en Latinoamérica y sus contrapartes en el Departamento de Estado en Washington. Entre los temas de discusión están los planes de seguridad regional para Centroamérica y el Caribe destinado a desarticular organizaciones delincuenciales, dar seguridad en las fronteras y aumentar la cooperación.