De los conciertos que más se esperaban en las actividades del XXIII Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez, era el de Viktoria Mullova, mismo que se realizó anoche en el Teatro Ocampo, presentando un repertorio netamente Barroco y para ello eligió al más grande compositor de esta época: Johann Sebastian Bach.
Viktoria Mullova aprecia la música como un complemento vital de su vida. Ha desarrollado una carrera prospera desde que inició sus estudios en el Conservatorio de Música de Moscú y hoy en dÃa se le considera como una violinista excepcional, que tiene versatilidad para la interpretación integral de sus obras.
En esta primer concierto, del total de dos que presentará en este festival, se enfocó únicamente en mostrar la interpretación del repertorio de su disco sobre las cantatas y partitas del compositor Bach. Destaca por tratarse de obras que son por demás conocidas en el repertorio violinÃstico, la artista menciona que el nivel de dificultad es bastante y a ella le ha representado un reto el hecho de no estar tocando más el Stradivarius que tenÃa. Ahora tocó con un violÃn que tiene cuerdas de tripa y un arco barroco.
Como lo expresó “el cambio de instrumento es aprender todo un nuevo lenguaje, que corresponde a la época en que Bach escribió las obras donde no se utiliza el violÃn que utilizamos hoy para el repertorio moderno, lo cual me permite más allá de la técnica, entender mejor el estiloâ€.
Anunciando un cambio en el programa que se tenÃa señalado. Inicio con la Partita para violÃn solo No. 3 en mi mayor BWV 1006. Por sà misma la obra permite reconocer las mejores cualidades de la música y sobre todo de la suite de danza que es la que se incluye en este tipo de obras realizadas por el compositor. Entrando el Preludio con precisión y velocidad que después llega a un periodo de calma en el que se desarrolla la melodÃa con elegancia y dulzura, pero sin dejar de demostrar el virtuosismo interpretativo. En esta obra el público quedó maravillado además por el hecho de tratarse de una obra que se conoce mucho por las grabaciones pero que pocas ocasiones puede ser escuchada en vivo.
Como siguiente interpretación, vino una muestra de virtuosismo y exigencia técnica sin igual, se trató de la Sonata para violÃn solo No. 1 en sol menor BWV 1001, que realiza una exploración del instrumento. En la interpretación especÃfica de esta noche, se mostró mucho refinamiento y perfección en la ejecución; con una afinación absolutamente exacta. Una entrada muy dramática marcó el inicio de la obra con el caracterÃstico Adagio, que después pasa a la Fuga con unas secuencias de movimientos de forma muy libre y con flexibilidad; continuando con la Siciliana y sus particulares florituras, hasta llegar al Presto donde el dominio de la velocidad en combinación con la afinación e interpretación dejaron boquiabiertos a los oyentes.
Para finalizar tocó la Partita para violÃn solo No. 2 en re menor BWV 1004, obra de inicio dramático en la que el violÃn es ejecutado la mayor parte del tiempo realizando acordes. Lo más sorprendente de esta composición y que incluso se ha vuelto famosa por el misticismo de no saber si fue una obra dedicada a la muerte de la esposa del compositor, fue la Ciaccona en la duración es más larga que los movimientos anteriores y se convierte en un llanto del violÃn, que atraviesa diferentes estadÃas, desde la dulzura, el desgarramiento, la calma, la felicidad y regreso de nuevo al triste final que los sonidos producidos por esta excelente violinista lograron.
Es tan importante esta obra por sus cualidades respectivas a la técnica violinÃstica de la época de Bach, que se convirtió en una de las más difÃciles de este instrumento y como bien lo dijo Viktoria, ella contó con la posibilidad de experimentar todos los aspectos desde el tipo de instrumento con el que tocó las obras: un instrumento de arco barroco.
El violÃn nunca podrÃa haber sido mejor interpretado en lo que respecta a las obras de Bach, pues en manos de una violinista como Viktoria Mullova, dejó al público estupefacto e inmerso en una magia musical que nadie querÃa romper con aplausos, pero que cuando se realizó, no dejaron de ovacionarla pidiéndole el esperado ancore en el que repitió una sección de la última Partita interpretada esta noche.
























