“Mi vida por una mejor Naciónâ€
“Por sus frutos los conoceréis ¿Acaso se recogen uvas de
los espinos o higos de los abrojos?â€-Mateo 7:16
Está plenamente comentado y trillado que la educación en México; conforme a las evaluaciones internacionales, ocupa los últimos lugares. Y nunca falta ese cÃrculo vicioso donde los gobiernos, padres, maestros y alumnos; se culpan mutuamente de la educación tan precaria. Permitiéndole a los grandes consorcios internacionales el contar con mano de obra barata; si no es que hasta gratuita. La mayorÃa de los paÃses periféricos a los primermundistas; en su afán de ser igualados, se sometes al servilismo del gran capital, ejerciendo las “recomendaciones†que les imponen. Es por ello que sus gobiernos simplemente has simulado buscar la calidad educativa mediante técnicas superficiales o simplemente son gobiernos de simulación. Pero construir escuelas y dotarles de las necesidades básicas para combatir el rezago educativo ¡jamás! Como la burla que hace Felipe Calderón y su gobierno. Cuando presume haber creado cientos de kilómetros de carretera en beneficio de la sociedad. Mas lo que calla es que esas carreteras fueron creadas con capital privado y éstas están a cargo del cobro de casetas. ¡Dónde queda el beneficio social!
Actualmente; México está pasando por la evaluación y certificación, asà como bajo la coacción y sanción pecuniaria sobre el presupuesto de sus instituciones; con la finalidad de que todos estos sectores en valoración, mejores su calidad y el sector educativo no está exento. Buscas mejorar la calidad educativa mediante examen de competencias o pruebas enlace; e ingenuamente se llega a creer que la calidad educativa puede ser medida con el simple hecho de analizar la infraestructura y mobiliario de las instituciones educativas; como si las cosas materiales fueran a generaran el maravilloso milagro del aprendizaje. La calidad no puede ser medida simplemente mediante estos métodos. Pues la calidad radica en alguien que verdaderamente ame enseñar y alguien que realmente ame aprender. Si queremos tener un resultado más exacto de la calidad educativa que tiene una institución educativa; asà como el tipo de profesionistas que éstas exportan a la sociedad en cada generación que egresa; existen dos métodos, uno externo y otro por obviedad interno.
En la primera prueba, no se es necesario poner un solo pie en la institución educativa; basta con observar la clase de comercios que lo rodean. Muy en especial las casas papeleras (papelerÃas) y los cafés internet; a las papelerÃas se les debe inventariar con el simple hecho de simular una compra para conocer los materiales y biografÃas, con los que cuenta y si éstas son raquÃticas, desérticas ya tendremos el primer resultado de calidad. Pero en el segundo; nuestra investigación es más fácil; ya que basta con observar los monitores de los cibernautas, para saber la calidad de lo que en ellos consultan. Si la papererias no cuentan minimamente con los materiales básicos que deben pedirse en una escuela y los monitores de los internet´s tan solo muestran basura informática como: chats, videojuegos, descarga de música comercial o videos para adultos, Facebook, Twitter. Esto comprueba la calidad de lo que verdaderamente se enseña en nuestras instituciones educativas. Pues si la planta docente estuviese mejor preparada; estos espacios comerciales se preocuparÃan por tener los materiales y brindar un mejor servicio que el contenido chatarra, más aun cuando cuentan con competencia.
El segundo mecanismo que se puede usar para analizar la calidad de las universidades de nivel superior, es el método de observación. Pero como entes inertes y sin tener que intervenir en las situaciones o fenómenos sociales que en ellas ocurran. La investigación debe centrarse en las formas de gobierno y organización de los grupos escolares; su divisionismo interno y su vÃnculo con la administración. Centrémonos en sus simples comités de prograduación; y la calidad ética o moral bajo la que éstos operan. El objetivo fundamental de dichos órganos, es el de ser vinculadores entre el estudiantado y la administración educativa para conseguir que el egresados reciban certificado, tÃtulo y cedula profesional. También dirigen los trabajos con respecto a la celebración de graduación con mecanismos de recaudación para realización de una cena-baile (Tópico que no es tan importante). Éste punto se debe calificar; si el comité enfoca todo su esfuerzo en éste tópico, ya perdió el rumbo de Objetividad (importante en la vida profesional). Pues ésta función no les compete más que a la administración educativa; la cual por ello recibe un presupuesto. Y el comité en su objetividad es hacer que la directiva desembolse ese recurso que no le pertenece.
La evaluación debe contemplar también el hecho del grado de participación de estos comités en actividades ilÃcitas; pero ¿Cómo saber si un comité de prograduacion está cometiendo actos de corrupción para evaluarlos? Ejemplo: Un comité corrupto es un comité que no lleva a consenso las decisiones; que impone el traje de gala y su color, el paquete fotográfico, salón, sonido… pues esto es sinónimo de que sus integrantes tienen sus prebendas y dadivas aseguradas de manera gratuita o que negociaron con las casas comerciales a cambio de que éstas desfalquen al resto de los egresados. Los comités perversos; todo el tiempo traen una campaña de explicaciones; sin sentido ni fundamento, “legitimando†y presumiendo lo que obviamente carecen. Los comités defraudadores todo el tiempo piden “ayuda†y reparten boletos al resto del alumnado para que éstos hagan su trabajo de recaudación, pero jamás entregan resultados y cuenta alguna de los gastos y ganancias. Y si el dÃa de la celebración; jamás se lleva a cabo la gran fiesta, se puede asegurar que ése comité se llevó de manera libre cerca de $200,000.00 pesos.
Al menos en la facultad de derecho en Acapulco; esto es lo que pasa con esos comités de prograduación. No cabe duda de que de nuestras instituciones educativas se egresa demostrando los valores que se aprendieron; estas conductas tan solo reflejan la educación académica que recibieron se sus instructores. Este tipo de conductas; son las que deben ser estudiadas y analizadas para que se tenga un estricto control del nivel de valores éticos, morales y académicos; con los que egresan nuestros profesionistas y la clase de producto que nuestras universidades exportan a nuestra sociedad, generación tras generación, obligando a nuestros cientÃficos y pensadores a arrastrar la pluma para crear doctrinas y pedagogÃas que realmente fomenten una educación de calidad.
























