El tren con residuos nucleares procedentes de Francia llegó hoy Dannenberg, última parada en Alemania, luego de sortear el bloqueo de grupos ecologistas opuestos a acoger en el paÃs material altamente radiactivo.
La carga recorrerá ahora en camiones 20 kilómetros hasta el cementerio de desechos, ubicado en la localidad de Gorleben, a 800 metros de profundidad bajo un salar en la antigua frontera con la extinta República Democrática Alemana.
Más de 100 horas demoró en arribar el convoy de 11 contenedores que trasladó la basura atómica procedente de la planta de reprocesamiento en Hague, Francia.
El avance del tren transcurrió en medio de continuos bloqueos de grupos de activistas, que efectuaron sentadas en diversos tramos de las vÃas y cimentaron los rieles con pirámides de hormigón.
Los enfrentamientos entre policÃas y manifestantes eran frecuentes y violentos, refiere el sitio digital del servicio de radiodifusión alemán Deutsche Welle.
En Metzingen, localidad cercana al depósito, las fuerzas del orden utilizaron cañones de agua, pelotas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los activistas, mientras estos respondieron con coctéles molotov y piedras.
La compleja operación, que entró este lunes en su fase final, enfrentará también el asedio de ecologistas, quienes anunciaron la realización de acciones en la carretera rumbo a Gorleben, pese al cordón policial en torno a los 20 kilómetros del trayecto.
El transporte de basura atómica genera una fuerte polémica en Alemania, donde el movimiento antiatómico y ambientalista está fuertemente arraigado.
Analistas consideran demasiado inseguro el almacén nuclear, creado de manera provisional en 1984.
El actual movimiento de protesta es el primero después del apagón nuclear acordado en marzo último por la canciller federal Angela Merkel, luego de la catástrofe en la central atómica de Fukushima, en Japón.
























