Mérida amaneció en medio de un estricto y amplio operativo de seguridad para recibir a los presidentes y funcionarios de los gobiernos que participarán en la XXIII Cumbre de Tuxtla y la II Cumbre de la Alianza del Pacífico que inicia hoy aquí.

Desde el aeropuerto internacional de la ciudad, hasta principales avenidas y hoteles se observan vallas de seguridad, retenes , así como elementos de la policía estatal, Ejército Mexicano e integrantes del Estado Mayor Presidencial que forman parte del cerco de seguridad en torno a la cumbre.


Buena parte de la avenida Itzáes, así como las inmediaciones de los hoteles Fiesta Americana, y Presidente Intercontinental, zona en donde se supone transitarán y pernoctarán los mandatarios que participarán en la cumbre, fueron prácticamente selladas desde el pasado sábado y se instalaron retenes y en toda esa zona.

De igual modo, el Centro de Convenciones Siglo XXI, sede de una buena parte del programa protocolario de esta XXII Cumbre de Tuxtla luce como una auténtica fortaleza.

Asimismo, personal militar permanece apostado en varios hospitales del sector público, en especial en las clínicas que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) opera en esta ciudad del sureste mexicano.