.El presidente Felipe Calderón dijo que es preocupante la intervención de los delincuentes en procesos electorales y que ningún partido político puede ser silente u omiso.

En el Campo Militar Marte, en un mensaje por la culminación de su quinto año de gobierno, Calderón destacó que el crimen organizado amenaza la democracia, por lo que pidió a las fuerzas políticas que expresen con claridad, sin regateos, su repudio unánime a la delincuencia.

La seguridad ocupó la mayor parte del discurso presidencial ante políticos y ciudadanos, en el cual lamentó que falte una verdadera visión de Estado, que todas las fuerzas políticas apoyen con claridad la lucha por la seguridad y tengan claro que no corresponde sólo a un gobierno.

Arropado por secretarios de Estado, su familia e invitados (de acuerdo con Presidencia, hubo 12,000 asistentes), Calderón advirtió que en su último tramo de administración, mientras más violentos sean los criminales, más enérgica será la respuesta del gobierno.

Aseguró que en su mandato se ha sembrado la semilla para un México próspero, pero no ha sido fácil, porque ha tenido que “arrancar de raíz la cizaña de la corrupción y la impunidad”, “remover las pesadas piedras de la duda y la desesperanza” y enfrentar “un entorno global desafiante y adverso”.

También acusó a las fuerzas de que han impedido el avance económico del país. Reconoció que está lejos de alcanzar los niveles económicos que quiere para los ciudadanos y por ello es imperdonable que se regateen las reformas estructurales en esta materia. “Sería irresponsable dejar estancado a México y a la zaga del crecimiento que necesitamos, al que tenemos derecho, sería irresponsable marginar esa oportunidad, porque existan intereses que frenan estas decisiones estratégicas”.

Enfatizó que el mundo no va a esperar a México, por lo que se requieren acciones encaminadas al crecimiento, la generación de empleos, la competitividad y el mercado interno.

Comentó que el país debe concentrarse en economías como las de América Latina y Asia, porque Estados Unidos y Europa no tendrán crecimiento contundente. Presumió que entre enero y noviembre se han generado 815,000 empleos y desde junio del 2009 al mes pasado se registraron 1 millón 670,000 empleos.

Anunció medidas como el incremento de 1 millón de becas para jóvenes de bachillerato y la expansión del Programa 70 y Más a adultos mayores de zonas urbanas para el próximo año.

Y explicó que México no sólo observa las acciones internacionales, sino que actúa en ellas.

“Viene un México nuevo que no hubiese podido ser sin ese esfuerzo. Siempre me he revelado contra la fatalidad, contra él no se puede. No me resigno a pensar que México esté condenado al atraso, a la pobreza o a la inseguridad”, sentenció.

Calderón convocó a renovar la esperanza y a dar un último esfuerzo para vencer la “fatalidad”.

DICE GARCÍA CERVANTES: “MEZQUINDAD” DEL PRI EVITA LAS REFORMAS

Legisladores panistas consideraron que fue muy positivo el balance del IV informe que hizo el presidente Felipe Calderón; sin embargo, mencionaron que la seguridad y la economía siguen siendo los grandes pendientes de la administración panista.

Entrevistados en el Campo Marte, el senador Ricardo García Cervantes y el diputado federal Francisco Ramírez Acuña apoyaron el llamado que hizo Calderón para destrabar las reformas pendientes.

Aseguraron que el PRI es el responsable de trabar iniciativas como el Mando Único, reformas laboral, fiscal, entre otras, que pueden ayudar a sacar adelante al país pero están congeladas gracias al tricolor, dijeron.

“El PRI es el gran responsable, es mezquino, estas reformas se necesitan para que el país esté sólido, y el PRI está parando iniciativas que ya están aprobadas en el Senado. El tiempo está vencido; ojalá les caiga el cinco (ya no el 20), de responsabilidad, están escatimando esfuerzos, viene el proceso electoral y puede ganar cualquier partido, por ello se requiere consolidar el México que queremos”, dijo García Cervantes.

Por su parte, Ramírez Acuña aseveró que pese a que ya se aproxima el año electoral, si las bancadas políticas dentro de San Lázaro se ponen a trabajar con voluntad política, sí se pueden aprobar las reformas estructurales.