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Con un minuto de aplausos, la comunidad dancística de la Ciudad de México despidió ayer al coreógrafo y bailarín francés Michel Descombey (1930-2011) en el Palacio de Bellas Artes.

El sentido homenaje póstumo, que reunió a amigos, familiares y hasta algunos curiosos, se realizó en el vestíbulo del palacio. En medio de una alfombra roja ubicada en las escaleras centrales, con una fotografía en blanco y negro de Descombey en el fondo y un telón negro se recordó a uno de los hombres que más aportó a la danza contemporánea del país.

En el sitio se reunieron Gladiola Orozco, compañera de vida del bailarín; Carmen Bohórquez, coordinadora Nacional de Danza; Magnolia Flores, directora del Ballet Independiente; Raúl Parrao, director del Centro de Producción de Danza Contemporánea (Ceprodac); Silvine Renaud, directora de la Compañía Nacional de Danza; Rossana Filomarino, directora de la Compañía Dramadanza, entre otros.

Descombey se integró a la Ópera de París en 1947. Dos años después fue nombrado primer bailarín de esa agrupación. Después perteneció al Ballet de Zurich, hasta que viajó a México para fundar el Ballet Teatro del Espacio en 1975.

En su larga trayectoria recibió diversos reconocimientos y realizó 30 coreografías. Entre ellas destacan De esperanza en esperanza, Año Cero, La ópera descuartizada y El miedo, recuerdos del futuro (1996).

La bailarina y coreógrafa Jessica Sandoval leyó un texto en el que Gladiola Orozco, visiblemente afectada, se refirió en 1985 a su compañero de vida: “Extranjero parido por la madre Tierra y el padre Universo: ¿qué pasaporte podrá servirte? ¿En qué idioma serás entendido? ¿En dónde encontrarás patria para tu alma? ¿Cuál es la patria del solitario, del rebelde, del soñador?”.

“Hermano. Humano. ¿A dónde vas cargado de ideas? Pasaporte. Extranjero, hermano humano. No admito que salga agua de tus amorosos ojos, porque tu existir ha servido al mejor vivir con los demás, pero si los necesitas hazlo. Morirás solitario…”, leyó.

Teresa Vicencio, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), dijo que su nombre está íntimamente ligado al de la danza contemporánea. Recordó que por sus trabajos fue premiado en tres ocasiones por la Unión de Cronistas de Teatro y Música de México. Daniel Parfait, embajador francés en México, explicó Michel se distinguió por tener un carácter independiente y creativo. Rejuveneció el repertorio tradicional. Siempre se mantuvo en la búsqueda nuevos espacios. “El montaje Año Cero revolucionó el ballet, marcó el principio de una larga y brillante trayectoria”.

Descombey falleció en su casa el lunes pasado, después de una larga lucha contra un infarto cerebral. Su cuerpo será cremado hoy en la mañana. Después de un tiempo, sus familiares lo llevarán a Francia, donde él quería ser enterrado.