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Como parte de las actividades que organiza el Consejo para el nuevo sistema de justicia penal para que los operadores de este nuevo sistema reflexionen y conozcan experiencias de otros estados y países, Carlos R. Moreno presentó la conferencia Reflexiones sobre los sistemas jurídicos mexicano y estadounidense.

El evento fue organizado en coordinación con el Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán y la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y contó con un auditorio lleno, el del Palacio de Justicia “José Ma. Morelos”, y la transmisión simultánea en las subprocuradurías regionales de Zitácuaro, Zamora y Uruapan.

Carlos R. Moreno es hijo de mexicanos, doctorado en derecho por la Universidad de Stanford, fue magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Condado de Los Ángeles y ha sido presidente de la Asociación de Abogacía México-Americana.

Compartió con los asistentes su experiencia como juez en la corte de California –estado líder en la Suprema Corte de Justicia de esa Nación-, los mecanismos para llegar a ser juez en Estados Unidos de América, el sistema de tribunales de ese país y expuso las características que comparten y difieren entre el sistema mexicano y norteamericano.

Moreno mencionó que el sistema en la Unión Americana es acusatorio, donde el abogado acusador y el fiscal investigan y presentan los hechos ante un jurado; y que es un buen sistema para que exista justicia. Asimismo, comentó que una diferencia entre las cortes federales y estatales es que la jurisdicción federal es muy limitada; los tribunales llevan juicios de delitos federales en problemas que tienen que ver con propiedad intelectual y asuntos penales, motivo por el cual las cortes estatales son vistas como laboratorios de experimentación, y la filosofía es que las cortes federales pueden aprender de las formas en que las cortes estatales llevan los casos, circunstancia que también está sucediendo en México con la reforma federal.

Los sistemas comparten la presunción de inocencia, donde se tiene que probar la culpabilidad más allá de la duda razonable, y comentó que “es mejor dejar ir a una persona culpable que incriminar a una inocente”. Abundó que en México “se tendrán juicios orales en un tribunal abierto, pero sin jurado, también adoptando la presunción de inocencia, creo que eso es esencial para un sistema que sea abierto y transparente y que hará que el público tenga mucha más confianza en el sistema de justicia”.

En cuanto a la figura del juez, en Estados Unidos de América sólo existe uno, en tanto que en el nuevo sistema de seguridad y justicia penal en México, se crean las figuras de juez de control, juez de juicio oral y juez de ejecución de sanciones penales.

Carlos R. Moreno se mostró optimista respecto a la implementación del nuevo sistema en México, argumentando que conforme se ve la necesidad del cambio, se logra, aún cuando existen más de 500 años de tradición legal en la República Mexicana. Habló del elemento esencial para que exista la justicia: “los jueces deben ser independientes y seguir la ley sin importar las consecuencias sociales o políticas de sus decisiones”.

Para terminar su conferencia, mencionó que la reforma en México demuestra una gran promesa de avance, de lograr la verdad y obtener justicia: “no hay sistema perfecto, pero tener juicios abiertos es, sin duda, un paso en la dirección correcta”.

Debe destacarse que Carlos R. Moreno es el tercer juez de la Suprema Corte con ascendencia latina en los últimos 150 años en Estados Unidos.