La SecretarÃa de Gobernación llamó a las asociaciones religiosas al respeto estricto de la ley electoral, en los comicios del 2012, y en particular les recordó las prohibiciones a realizar actos de proselitismo de candidatos o inducir el voto o su abstención.
El subsecretario de Migración, Población y Asuntos Religiosos, René MartÃn Zenteno, dijo que “contar con procesos electorales limpios, pacÃficos, apegados a la legalidad y respetuosos de las instituciones, es una de las más imperantes tareas de nuestro sistema democrático”.
Subrayó que en la tarea de fortalecer el sistema democrático, está incluida la participación de “las comunidades de Fe”.
La legislación, agregó, demanda a los ministros de culto una especial circunscripción en el uso de la libertad de expresión y les constriñe a abstenerse de la participación activa en los procesos electorales.
Abstinencia y comunicación
Mientras que por una parte el subsecretario Zenteno recordó a los ministros de culto las prohibiciones que la ley señala en materia polÃtica y electoral, por otra reconoció que las asociaciones religiosas requieren de espacios de comunicación, lo cual es un área de reto, dijo.
“Es necesarios -comentó-generar una mayor conciencia sobre el respeto debido a las creencias religiosas de todos, tanto por parte de la sociedad, como de las instituciones”.
En ese sentido, “es indispensable propiciar una inclusión cada vez más armónica y natural de las asociaciones religiosas en el ámbito de las discusiones públicas”.
También “es indispensable asegurar mecanismos más eficaces para la comunicación de las propuestas e inquietudes de las asociaciones religiosas”.
El espacio de los religiosos en el debate público dentro de nuestro sistema democrático, amerita un estudio de mayor profundidad, agregó el subsecretario al entregar registros constitutivos de asociaciones religiosas, y destacar los efectos de la reforma en materia religiosa que está por cumplir 20 años.
Señaló el funcionario se requiere madurez, “en el marco de una comunicación tolerante, de un Estado laico y de respeto irrestricto a la ley.
























