La Secretaría de Seguridad Pública federal confirmó que el operativo “Guerrero Seguro” se mantendrá como se tenía especificado en la entidad, y que además será reforzado durante la temporada vacacional de diciembre.

Asimismo, la dependencia descartó que las diferencias que hubo entre el gobierno del estado y la dependencia federal interfieran en la estrategia policiaca.


Una fuente de la Secretaría de Seguridad Pública dijo que “no hay pleito ni diferencias con el gobierno de Guerrero y la instancia correspondiente (la PGR) realiza las investigaciones para deslindar responsabilidades, pero nosotros no tenemos ninguna falta de coordinación con el gobernador Ángel Aguirre Rivero”.

“Guerrero no puede quedarse solo por este asunto (el desalojo de normalistas de la Autopista del Sol). Nosotros venimos para reforzar la seguridad y nosotros nos quedaremos el tiempo que sea necesario hasta lograr disminuir las capacidades de las bandas delictivas”, dijo.

Fuentes federales aseguraron que pesar de que hubo un diferendo con el gobierno guerrerense tras el intercambio de acusaciones por la autoría de las agresiones a estudiantes de la normal de Ayotzinapa, la Secretaría de Seguridad Pública federal seguirá apoyando a la entidad en la estrategia de combate a la delincuencia y el crimen organizado.

Indicaron que se reforzará la vigilancia en el puerto de Acapulco, “el más turístico del estado” y de los más importantes del país, con el envío de más agentes y dos helicópteros UH- 60M, de los denominados Black Hawk.

La fuente de la Secretaría de Seguridad Pública Federal confirmó el envío de medio millar de elementos de sus seis divisiones, a fin de reforzar la seguridad durante la presente temporada del año.

De acuerdo con fuentes de la dependencia, de ese total, la Policía Federal envío a Guerrero a por lo menos otros 300 agentes de las divisiones de Inteligencia, Investigación, Seguridad Regional, Científica, Antidrogas y Fuerzas Federales.

Estos agentes -señala la fuente- se suman a los 2 mil enviados el pasado 8 de octubre, mismos que están desplegados por aire y tierra, a fin de reforzar la seguridad en el marco del Operativo Guerrero Seguro.

Recalcó que antes de la llegada de la Policía Federal, la entidad sumaba en cinco años más de 3 mil 600 asesinatos de alto impacto, lo que “disparó” los niveles de violencia e inseguridad, principalmente en el puerto de Acapulco.

Dos meses después de implementado el operativo, indicó, el saldo es la captura de 310 delincuentes en flagrancia, el decomiso de 218 armas, entre cortas y largas, además de siete granadas.

Según información del gobierno estatal, en este lapso se logró una disminución del 44 por ciento en la incidencia del robo de auto y se recuperaron 385 unidades automotores que estaban relacionadas con este delito.

También disminuyeron los homicidios por rivalidad entre bandas criminales, logrando que en dos meses la cifra llegara a 95 asesinatos, cuando antes de la llegada de los federales se contabilizaban en promedio 227 cada dos meses.