Se preguntaba ayer Stiglitz en El Pais quién podÃa salvar el euro, y empezaba a contestarse diciendo que “Justo cuando parecÃa que la situación no podÃa empeorar, la sensación es que lo ha hechoâ€. Les recomiendo su lectura, que es un buen análisis de la coyuntura, infinitamente mejor que todos los comentarios oÃdos en las últimas horas, pero vale la pena ponerle algo de perspectiva y darle un profundidad. Para ello, viene que muy a punto este texto de Leornardo Boff que acabo de recibir de los amigos del servicio de prensa alternativa SERPAL en el contexto de una “Europa para los ciudadanos y no para los banqueros (I) La Gran Perversiónâ€, que les invito a visitar, leer y reflexionar en unos dÃas en los que los avances neoliberales de Europa nos retrotraen a los años 40 en, por desgracia, más de un sentido y la “Gran Perversión†no se limita sólo a Grecia e Italia, como se circunscribe en el texto de Boff, sino que avanza hacia la mayorÃa de paÃses que forman la UE-27. Sólo 4, por motivos diferentes y como saben, oponen resistencia. Y ello es especialmente confuso si convenimos, volviendo al texto de Stiglitz, que “Los recortes actuales del sector público no resuelven el problema de los despilfarros pasados; sencillamente empujan a las economÃas hacia recesiones más profundas. Los lÃderes europeos lo saben. Saben que es necesario el crecimiento. Pero, en vez de ocuparse de los problemas actuales y encontrar una fórmula para el crecimiento, prefieren sermonear sobre lo que deberÃa haber hecho algún Gobierno anterior. Esto puede ser satisfactorio para quien sermonea, pero no resolverá los problemas europeos… ni salvará al euro.â€
Conviene pues, ir con Leonardo Boff a lo fundamental de la crisis, y a la manera como –diciendo que pretenden resolverla– la aprovechan, para colmar su avaricia, los grandes gestores financieros.
“Para resolver la crisis económico-financiera de Grecia y de Italia se han formado, por exigencia del Banco Central europeo, gobiernos solo de técnicos sin participación de ningún polÃtico. Se partÃa de la ilusión de que se trata de un problema económico que debe resolverse económicamente. Quien solo entiende de economÃa, acaba no entendiendo ni siquiera la economÃa. La crisis no es de economÃa mal manejada, sino de ética y de humanidad. Ambas muy relacionadas con la polÃtica.
Por eso la primera lección de un marxismo básico es entender que la economÃa no es parte de la matemática y de la estadÃstica sino un capÃtulo de la polÃtica. Gran parte de la obra de Marx está dedicada a desmontar la economÃa polÃtica del capital. Cuando en Inglaterra ocurrió una crisis semejante a la actual y se creó un gobierno de técnicos, Marx hizo duras crÃticas mofándose con ironÃa, pues preveÃa un fracaso total, como efectivamente ocurrió. No se puede usar el veneno que creó la crisis como remedio para curarla.
Para dirigir los respectivos gobiernos de Grecia y de Italia han llamado a gente que pertenece a los altos niveles bancarios. Los bancos y las bolsas han sido los que han provocado la presente crisis que casi hundió todo el sistema económico. Estos señores son como talibanes fundamentalistas: creen de buena fe en los dogmas del mercado libre y en el juego de las bolsas.
¿En que lugar del universo se proclama el ideal de “greed is goodâ€, la codicia es buena? ¿Cómo hacer de un vicio (y, digámoslo también, de un pecado) una virtud? Están sentados en Wall Street de Nueva York y en la City de Londres. No son raposas que guardan las gallinas, sino que las devoran. Con sus manipulaciones transfirieron grandes fortunas a unas pocas manos y cuando estalló la crisis fueron auxiliados con miles de millones de dólares sacados de los trabajadores y de los jubilados.
Barack Obama se mostró débil, inclinándose más por ellos que por la sociedad civil. Con los dineros recibidos continuaron la farra, ya que la prometida regulación de los mercados financieros quedó en letra muerta. Millones de personas están en el paro y la precarización, especialmente los jóvenes, que están llenado las plazas, indignados, contra la codicia, la desigualdad social y la crueldad del capital.
¿Es que gente que tiene la cabeza formada por el catecismo del pensamiento único neoliberal va a sacar a Grecia y a Italia del atolladero? Lo que está ocurriendo es el sacrifico de toda una sociedad en el altar de los bancos y del sistema financiero.
Ya que la mayorÃa de los stablishment no piensan (no lo necesitan) vamos a intentar entender la crisis a la luz de dos pensadores que en el mismo año de 1944, en Estados Unidos, nos dieron una clave iluminadora. El primero fue el filósofo y economista húngaro-canadiense Karl Polanyi con su clásica obra La Gran Transformación. ¿En qué consiste? Consiste en la dictadura de la economÃa.
Después de la Segunda Guerra Mundial que ayudó a superar la Gran Depresión de 1929, el capitalismo dio un golpe maestro: anuló la polÃtica, mandó al exilio la ética e impuso la dictadura de la economÃa. A partir de entonces no ha habido como siempre antes una sociedad con mercado, sino una sociedad de mercado. Lo económico estructura todo y hace de todo una mercancÃa regida por una cruel competencia y una ganancia descarada. Esta transformación desgarró los lazos sociales y profundizó el foso entre ricos y pobres dentro de cada paÃs y a nivel internacional.
El otro es un filósofo de la escuela de Frankfurt, exiliado en Estados Unidos, Max Horkheimer, que escribió “El eclipse de la razón†(1947). Ahà se dan las razones para la Gran Transformación de Polanyi, que consisten fundamentalmente en esto: la razón ya no se orienta por la búsqueda de la verdad y por el sentido de las cosas, sino que es secuestrada por el proceso productivo y rebajada a mera función instrumental, “transformada en un simple mecanismo tedioso de registrar hechos“
Lamenta que “justicia, igualdad, felicidad, tolerancia, juzgadas inherentes a la razón durante siglos, han perdido sus raÃces intelectualesâ€. Cuando la sociedad eclipsa a la razón, se vuelve ciega, pierde el sentido del estar juntos y se ve atascada en el pantano de los intereses individuales o corporativos. Es lo que hemos visto en la crisis actual. Los premios Nobel de economÃa más humanistas, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, han escrito reiteradamente que los “jugadores†de Wall Street deberÃan estar en la cárcel por ladrones y bandidos.
Ahora, en Grecia y en Italia la Gran Transformación ha adquirido otro nombre: se llama La Gran Perversión.â€
(Este texto de Boff fue publicado originalmente en Argentina, en ecupres.)

























