Ante el presidente Felipe Calderón Hinojosa, el cardenal Norberto Rivera se congratuló de que en México exista una ‘sana separación’ entre el Estado y la Iglesia, ya que asà cada entidad puede hacer lo que le corresponde para alcanzar la paz.
En el inicio del Triduo de la Oración por la Paz y la Reconciliación en México, organizado por la Iglesia Católica, Rivera Carrera reafirmó su confianza tanto en el poder de la oración, como en el amor y la ternura de Cristo hacia sus hijos, como elemento indispensable para alcanzar la paz.
























