Se concluyó el trabajo de revisión de observaciones de las reformas al Código Penal con perspectiva de género, donde se reconoce la relación entre desigualdad y violencia contra las mujeres, así como la eliminación de todas las formas de discriminación como establece la Ley de Acceso de las Mujeres a Una Vida Libre de Violencia, específicamente la figura del agravio comparado, informó Gabriela Molina Aguilar, diputada local.

La presidenta de la Comisión de Equidad de Género destacó que con base a las observaciones realizadas por el Ejecutivo, en particular con el delito de violencia familiar, la presente Legislatura consideró necesario no modificar el tipo penal por el agravante de algunos delitos en razón de parentesco, como se había establecido en el primer proyecto.


Agregó que en la reforma favorece que sancione debidamente a quienes transgreden los derechos humanos de las mujeres, ya sea dentro o fuera del ámbito familiar; se modifica el término abusos deshonestos por abuso sexual, se derogan los delitos de estupro y “homicidio por honor”, entre otros, que resultaban un serio retroceso para el acceso a la justicia de las mujeres.

Es necesario, mencionó la legisladora, considerar que esta reforma, fue el resultado de un trabajo comprometido de las y los diputados, especialmente e los integrantes de las Comisiones de Grupos Vulnerables, Gobernación y Justicia. Detalló que durante casi dos años, se realizaron diversas consultorías con expertas en la materia y que las observaciones del Ejecutivo, obligaron a profundizar en el estudio y la argumentación de las reformas, por lo que se enriqueció el proyecto.

Por último, agregó, que el derecho penal se encuentra en proceso de modificación en el marco del Nuevo Sistema de Justicia Penal, por lo cual le reforma permitirá posicionar las directrices y dar cumplimiento a lo establecido en la reforma Constitucional en materia de derechos humanos, las Convenciones Internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres y en la sentencia de la Corte Interamericana conocida como Campo Algodonero, referente a los feminicidios de Ciudad Juárez. La diputada confía que pase a lectura en el pleno la próxima semana.

La legisladora destacó que el porcentaje de mujeres de 15 años y más, casadas o unidas, que sufrió al menos un incidente de violencia por parte de su pareja fue de 35.3%, cifra menor a la observada en el nivel nacional (40%. La violencia conyugal es más elevada en las zonas urbanas (36.9% que en las rurales (31.8%), datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, (ENDIREH, 2006).

Asimismo, distintas formas de violencia pueden darse de manera simultanea; tal es el caso de la violencia emocional –que suele acompañar otras formas de violencia- la cual alcanzó la cifra de 26.4% en la entidad. La violencia económica fue de 21.4%, la física de 10.6% y la sexual de 6.6%; estas dos últimas cifras son más altas que las observadas en el nivel nacional. Llama la atención que tanto la violencia física como la sexual son más elevadas en el ámbito urbano: la física alcanza un valor de 11.2% y la sexual de 6.6%, mientras que en las zonas rurales la violencia física es de 9.4% y la sexual es de 6.7%

Cabe destacar que del total de mujeres de 15 quince años y más que declaró sufrir violencia, 93% padeció algún tipo de intimidación en el ámbito de su comunidad y 34.2% sufrió abuso sexual.

Ya que según el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para Eliminar la Violencia contra las Mujeres documenta que 80 ochenta por ciento de las mujeres víctimas de asesinato mueren a manos de su compañero o parientes cercanos como tíos, primos y hermanos. YakinErtürk, relatora especial de la ONU sobre Violencia contra la Mujer, señala que el silencio que rodea al tema y la falta de aplicación de las leyes son los principales factores que impiden erradicar la discriminación y agresiones contra las mujeres. La especialista puntualiza quese requiere crear una cultura de respeto y tolerancia acompañada de sanciones rígidas y contundentes que no den margen a la impunidad, consideración que marco el trabajo de la presente Legislatura.