Paz, amor y prosperidad. Este discurso navideño, plagado de buenos deseos, para muchos jóvenes pierde sentido tan pronto contrastan su situación personal con la imagen publicitaria de esta época. No por nada, durante la temporada decembrina los intentos y pensamientos suicidas entre el sector juvenil aumentan en un quince por ciento.
El emblema navideño es simple: una familia reunida en la tradicional cena de Navidad, todos con lindos abrigos, todos felices, compartiendo la variedad de platillos exquisitos, e intercambiando ostentosos regalos. Este panorama no estarÃa mal si no fuese porque el 46.2 por ciento de la población mexicana, que equivale a 52 millones de mexicanos, no tienen posibilidades de experimentarlo. Y es entonces cuando se intensifican los problemas.
De acuerdo a datos recientes arrojados por el Instituto Nacional de EstadÃstica y GeografÃa (Inegi), durante esta estación del año incrementan los casos de depresión, y como consecuencia, hay un repunte en las cifras de intentos y pensamientos de suicidio.
La falta de recursos para solventar los gastos que traen consigo estos dÃas, las deudas, el desempleo, la pérdida de algún ser querido, la soledad, la falta de amor propio, e incluso las condiciones climáticas son los factores más comunes, según reporta el Inegi, del aumento de depresión entre los jóvenes.
“Cómo no deprimirse, ni siquiera alcanza la lana para salir unos dÃas de la ciudad, algunos ya tenemos comprometido el aguinaldo, o tenemos broncas familiares, qué es lo que pasa, que nos sentimos fracasados, ineptos, y pobresâ€, reconoce Adrián Tavera Figueroa, estudiante de FilosofÃa en la Universidad Michoacana.
¿Evaluación personal?
Especialistas señalan que en estas fechas las carencias tanto personales como económicas se hacen más visibles, y resulta aún más complicado de sobrellevar en la juventud, toda vez que muchos son jóvenes sin ganas de vivir y sin alternativas de solución a sus problemas.
Otros más, aseguran que la depresión en esta época se acentúa por la evaluación de los logros y fracasos del año, canalizando la energÃa en aquello que no se pudo lograr, asà como por no saber cómo expresar su amor y cariño a los seres queridos. Lo que se traduce en querer demostrarlo haciendo gastos innecesarios.
El joven de 21 años, quien se dice en contra de esta temporada comenta que mucho tiene que ver la mercadotecnia: “A mà no me gusta esta temporada porque es cuando se nota más la brecha entre ricos y pobres; entre los que tienen la capacidad para gasta y comprar, y los que no podemos darnos esos lujos. Pero eso se debe por el bombardeo mediático, que lo único que hace es recalcarnos lo que no podemos alcanzarâ€.
Investigadores de la Universidad Autónoma de México apuntan que el quince por ciento de las personas que sufren de depresión grave tienden al suicidio principalmente durante la temporada navideña, donde se registra el 30 por ciento aproximadamente del total de hechos de este tipo al año, siendo los meses de noviembre, diciembre y enero en los que se presenta el mayor número de suicidios en el paÃs.
Mujeres, más propensas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) coincide en que durante la temporada navideña se detona la depresión entre los jóvenes, misma que antecede a la muerte planeada, y revela que las mujeres son quienes mayores intentos suicidas tienen, no obstante, son los hombres los que finalmente logran su cometido.
La mayorÃa de los hombres que optan por quitarse la vida, según la OMS, lo hacen dentro de sus hogares utilizando diversos métodos, como ahorcamiento, la sofocación, el envenenamiento, o mediante un arma de fuego. Mientras que las mujeres emplean otras técnicas como sobredosis, sofocación de gases, heridas en las muñecas u otras vÃas que no siempre funcionan. Por lo regular las mujeres que asà lo deciden tienen entre quince y 24 años de edad, son solteras, cursan la preparatoria o la secundaria y no tienen empleo.
Fabiola, quien prefirió omitir el resto de sus datos, es una chica de 18 años, recién concluyó el 5 semestre de preparatoria, viste siempre de negro y hace un año intentó poner fin a su vida. “Estaba en una etapa muy depresiva, no sabÃa lo que hacÃa, me sentÃa sola, acababa de terminar con mi novio y para colmo se acercaba la Navidad y tenÃa meses que no me hablaba con mi padre, asà que pensé que ya no tenÃa caso estar aquÃ, no le veÃa sentidoâ€.
Admite que varias veces lastimó sus muñecas, “pero no pasaba de desangrarme un pocoâ€. No fue hasta que consumió pastillas de más que por poco lo logra. “Me tomé algunas pastillas de un medicamento controlado de mi mamá, estaba descontrolada. Caà en el hospital, pero gracias a Dios no pasó a mayores, y pude vivir para contarlo. La neta reconozco que fue una tonterÃa, ya que lo pienso con tranquilidad veo las cosas diferentes, se podrÃa decir que me sirvió para llevarme mejor con mi familia, pero no creo que era la manera. Sà siento que fui muy cobardeâ€.
Después, al acudir a terapia psicológica, Fabiola se dio cuenta que sufrÃa de depresión. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Exclusión, Intolerancia y Violencia, realizada en bachilleratos públicos, 54.6 por ciento de los jóvenes en México padece depresión, y es que confiesan estar tristes y creer que su vida es un fracaso, 13.3 por ciento atentaron contra su vida y 8.8 por ciento han pensado en suicidarse. Pero la mayorÃa desconoce que sufre de dicho trastorno.
Cada vez más menores intentan quitarse la vida
Pero el suicidio en los jóvenes va más allá de la temporada decembrina, y es que diversos estudios e instituciones respaldan que éste ya es considerado un problema de salud pública. Sólo la OMS reporta que aproximadamente cada 30 segundos una persona se quita la vida y se estima que anualmente se presenta un millón de muertes por suicidio.
El detalle es que cada vez son más chicos quienes intentan culminar con su vida. Especialistas señalan que han aumentado los casos de menores de trece años de edad que se suicidan. Lo que a decir por Esteban Miranda Vidales, de 24 años de edad, refleja la situación que vive actualmente el paÃs: “Yo creo que está tan desequilibrada la sociedad, hay tanta pérdida de valores, falta de conciencia de lo que significa la vida y la muerte que por eso cada vez hay más chavitos tratando de matarse. Esto nos habla de familias más disgregadas, personas más individualistas, de falta de atención de los padres, de los maestros, es todo un cÃrculoâ€.
De ahà que no es de extrañarse que la tasa de suicidios registrara un incremento del 50 por ciento en sólo una década. Cada año hay por lo menos diez mil 500 intentos suicidas. Sólo el 20 por ciento de las personas con depresión piden ayuda, el tres por ciento acude al psiquiatra y el 5.4 al médico en general.
Esteban explica que las principales causas de suicidio entre los jóvenes responden a maltrato psicológico o fÃsico, problemas de sexualidad, abuso sexual y disputas en el núcleo familiar.
Quien está por concluir sus estudios en la Facultad de PsicologÃa señala que hay algunos signos que pueden alertar cuando una persona cercana tiene pensamientos suicidas: “Yo sé que es difÃcil darse cuenta, pero hay indicios que pueden alertarnos como cuando se aÃslan de la familia o amigos, comienzan a ingerir en mayor proporción bebidas alcohólicas, están más ansiosos o tristes y sobre todo cuando amenazan con herirse o hablan mucho de la muerteâ€.
En Michoacán, según datos de la ProcuradurÃa General de Justicia del Estado, de enero a noviembre del 2011 se han suicidado un total de 195 personas, 148 de los cuales han sido hombres y 47 mujeres. En promedio han sido jóvenes de entre los quince y 30 años de edad, sin embargo, también han aumentado los casos de niños que se arrebataron la vida.
























