El nuevo gabinetazo
Cámara húngara Hugo GarcÃa Michel
Cuando el inefable Vicente Fox ganó la Presidencia de la República (en ese año 2000 que hoy parece tan lejano), conformó su gabinete con la ayuda de unos extraños y anónimos personajes conocidos como head hunters. El resultado de aquella cacerÃa de cabezas fue lo que el propio don Chente denominó como el gabinetazo.
Once años más tarde, uno de los aspirantes a la primera magistratura, el precandidato de las “izquierdasâ€, el no menos inefable Andrés Manuel López Obrador, ha prometido que de llegar a Palacio Nacional en 2012 tendrá un gabinete con “hombres que parecen gigantesâ€. Como le gusta compararse con Benito Juárez, hizo el sÃmil con los ministros que acompañaron al Benemérito en la segunda mitad del siglo XIX (es decir, los hombres de la Reforma, como Melchor Ocampo, Ignacio RamÃrez, Ignacio Manuel Altamirano, Mariano Escobedo o Francisco Zarco).
Pero, ¿quiénes son los “hombres que parecen gigantes†de don Andrés Manuel? Por lo pronto soltó tres nombres: Marcelo Ebrard (que irÃa a Gobernación), Rogelio RamÃrez de la O (que ocuparÃa Hacienda) y Juan Ramón de la Fuente (para Educación). Aunque parecerÃa un poco exagerado llamar gigantes a estos tres respetables personajes (y más exagerado aún compararlos con Ocampo, Altamirano o Escobedo), la idea no es mala. Lo malo es imaginar quiénes completarÃan este virtual gabinete. ¿Son igual de gigantescos eminentes pejistas como Dolores Padierna, René Bejarano, Martà Batres, Claudia Sheinbaum, Gerardo Fernández Noroña, José Guadarrama o Ricardo Monreal, quienes ni de chiste querrÃan quedar fuera de la foto del primer gabinete de AMLO? Ahà sà que me entran serias dudas y un terrible sudor frÃo. Porque aunque López Obrador diga que no será el suyo un equipo de cuotas, las tribus exigirán las suyas y ya sabemos cómo se las gastan.
Imaginemos a don Noroñas en Relaciones Exteriores, a Bejarano en EconomÃa, a Batres en Seguridad Pública, a Padierna en Turismo, a Guadarrama en Agricultura. Vaya gabinetazo de miedo. En el sentido literal de la palabra.
La disputa por la capital
Rosario Robles
El PRD no cuenta con una figura para contender por la Jefatura de Gobierno que esté por encima de intereses de corrientes y de grupos.
El panorama no está claro. Para el PRD la elección en el Distrito Federal adquiere una importancia estratégica no sólo por el número de votos que le aporta a la presidencial, o por lo que representa la capital de la República en el panorama nacional, sino porque constituye el último y más significativo de sus bastiones. Con la derrota en Michoacán, sumada a las que se presentaron en otras entidades como Zacatecas o Baja California Sur, el último reducto y el más importante para el perredismo es justamente la Ciudad de México. Se puede argumentar que ahà está Guerrero, pero es evidente que ese caldo se cuece aparte. Desde que ganó abrumadoramente la primera elección para jefe de Gobierno en 1997 con Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza, la izquierda refrendó su supremacÃa en las dos siguientes. Catorce años ininterrumpidos en el poder constatan lo que se perfiló claramente desde 1988 con el triunfo avasallador del FDN. En aquella ocasión ganó la presidencial en el Distrito Federal, lo que le valió conquistar las dos senadurÃas y varias diputaciones federales de mayorÃa, demostrando con ello que esta ciudad es progresista, que en ella hay una ciudadanÃa crÃtica, consciente, pionera en la lucha por los derechos y promotora de esquemas participativos. Sin embargo, por primera vez en todo este tiempo, la situación parece crÃtica en gran medida porque las formas corporativas y clientelares ya empiezan a ser un fardo que cuesta cargar para una izquierda que llegó al poder con el compromiso de erradicar esas prácticas y de recuperar la ciudad. Hay un cierto hartazgo, sobre todo de algunos sectores de la clase media que no se sienten representados, pues su visión está vinculada a algo más que estar en un padrón de algún programa social. Esta condición se agrava porque el PRD no cuenta con una figura para contender por la Jefatura de Gobierno que esté por encima de intereses de corrientes y de grupos. La decisión de quién será el candidato o la candidata no parece fácil ante el hecho de que no se trata de personalidades de la dimensión de un Cárdenas o de un López Obrador. El armado del rompecabezas seguramente generará fisuras y divisiones que, sumado a la reciente salida del grupo del senador René Are, significa que el frente se presentará dividido como no habÃa sucedido antes (a excepción tal vez de la elección en Iztapalapa en 2006). Aun cuando se ha anunciado que una encuesta decidirá el abanderado, no parece que ésa sea ya la ruta definitiva. A diferencia de la que se realizó a escala nacional que contaba con el respaldo de los dos contendientes, en este caso parece que algunos de los que aspiran a representar a la izquierda no están convencidos de que ése sea el método más conveniente para tomar tan importante decisión. Esto va a dar todavÃa algunas vueltas, pero es claro que cualquiera que resulte triunfador no es competitivo frente a Beatriz Paredes que, hoy por hoy, encabeza las preferencias electorales. Sin embargo, la falta de una figura puede sortearse con lo otros factores que constituyen sin duda un gran fortaleza del perredismo capitalino: su maquinaria electoral, el manejo clientelar de los padrones sociales, la operación polÃtica desarrollada desde el gobierno y el hecho indudable de que AMLO sigue teniendo una presencia muy importante en la ciudad que gobernó.
Por otro lado, si bien la ex presidenta del PRI tiene una ligera ventaja frente a cualquiera de los contendientes relevantes de la izquierda, no cuenta con un partido que represente una fuerza significativa y mucho menos un espacio abierto a expresiones ciudadanas preocupadas por el rumbo de la capital. El PRI, es cierto, por primera vez en muchos años aparece como segunda fuerza y con un porcentaje superior a lo que tradicionalmente ha registrado en gran medida por el efecto de su candidato presidencial, pero no tiene una estructura, está descabezado y sigue siendo rehén de intereses que no son los de los ciudadanos. Para despejar el camino y suplir la deficiencia, Beatriz Paredes necesita construir un movimiento que ponga en el centro la idea de que ésta es una ciudad para todos. No parece fácil. Por lo pronto, la pelea está interesante y competida. No podÃa ser de otra manera, se trata de la disputa por la capital.
La equidad sospechosa
ParalajeLiébano Sáenz
Una norma que afecta las libertades polÃticas generará resultados adversos. Ahora es evidente: tres aspirantes del partido en el gobierno transitan con enormes privilegios con respecto a los otros dos de la oposición. La promoción personalizada de los primeros está sustentada en prerrogativas de ley que a los otros dos no se les brinda: dinero y acceso a todos los medios.
En su intento de regular las precampañas, la reforma de 2007 no obligó a los partidos a democratizar la designación de candidatos; sin embargo, su propósito fue otro y la instrumentación es defectuosa. Invariablemente, una norma que, en aras de la equidad o el control, afecta las libertades polÃticas generará resultados adversos. Ahora se hace evidente: tres aspirantes del partido en el gobierno transitan con enormes ventajas y privilegios con respecto a los otros dos de la oposición. La promoción personalizada de los primeros está sustentada en prerrogativas de ley que a los otros dos opositores no se les brinda: dinero y acceso a la radio, a la televisión y a todos los medios para hacer su comunicación polÃtica.
La iniquidad se hace más que evidente y, en este caso, las libertades polÃticas de quienes disputan el poder al partido gobernante se ven restringidas por la ley y por la interpretación dispareja que realiza el Tribunal Electoral. Queda claro que las precampañas, como fueron concebidas por el Legislativo, son realmente campañas polÃticas. De otra manera no se entiende el acceso a los medios de comunicación masiva, cuando quienes podrÃan votar en la elección interna del PAN, en el mejor de los casos, son sólo 1.7 millones de ciudadanos, esto es 2.1% de la lista nominal de todos los electores. En otras palabras: los mensajes de las precampañas en curso llegan a todos, cuando en realidad sólo votarÃa una mÃnima proporción perfectamente ubicada al interior del PAN.
El derroche en publicidad es un tema relevante; los promocionales de la campaña en radio y tv tienen un costo y un valor en el mercado, pero el asunto de fondo es que 98% de los receptores de la campaña no tienen poder de voto en la elección a la que aluden los mensajes. El problema es que esta circunstancia sà afecta la equidad para la elección constitucional de julio próximo, dado que uno de los candidatos, el que resulte ganador en la contienda interna del PAN, habrá iniciado ya desde ahora su promoción personalizada ante la mayor proporción de electores, mientras que los otros dos candidatos, Andrés Manuel y Peña Nieto, no sólo carecen de los mismos apoyos fiscales, sino que tienen prohibido realizar actos públicos. Equidad sospechosa.
Es previsible la respuesta de los beneficiados o los defensores de la ley, pues la desventaja bien puede explicarse con el argumento de que el PAN sà optó por una elección interna, mientras que los otros dos la excluyeron. Sin embargo, este razonamiento no es del todo cierto. SÃ, fue decisión del PRD y de los partidos coligados llevar a cabo un procedimiento para la definición de candidato con antelación a los tiempos de precampaña, pero no ocurrió lo mismo en el caso del aspirante del PRI, cuya condición de candidato único derivó de la declinación, a última hora, de su competidor. La afectación legal que le significa al candidato del PRI y al PRD no contar con los mismos elementos que sus competidores del PAN resulta de actos que no son propios, que ni siquiera estaban previstos en las normas internas o en el procedimiento de selección del candidato.
Es explicable la inconformidad manifiesta de López Obrador por lo ocurrido. Por un lado, los precandidatos del PAN no sólo disfrutan las enormes ventajas de las prerrogativas oficiales y, por el otro, se pretende que él y Peña Nieto limiten su proselitismo a los miembros y a las propias estructuras de sus respectivos partidos. Cabe señalar que la desigualdad de criterios no encuentra sustento ni en la ley ni en la misma Constitución. Con su fallo, el Tribunal ha ido demasiado lejos porque aplica la restricción de actividades para miembros de partidos exclusivamente a los candidatos únicos. Tanto el Tribunal como el régimen de prerrogativas de precampaña presuponen que las elecciones internas sean abiertas a toda la ciudadanÃa, cuando evidentemente no es el caso del proceso de selección en el PAN.
El saldo de la defectuosa e inequitativa reforma de 2007 queda ahora a la vista: candidatos que no pueden ejercer sus derechos polÃticos básicos en términos de libertad de expresión y de asociación; criterios judiciales sin sustento constitucional que, además, inducen iniquidad al desentenderse del principio de igualdad; dispendio publicitario a favor de unos y con exclusión de los demás contendientes, y daño en la relación de las instituciones electorales con partidos y candidatos. En suma, la norma de 2007 favorece la iniquidad y lesiona las libertades.
Es difÃcil que ocurra la enmienda por parte del Tribunal Electoral. Lo menos que puede precisar la sentencia del caso es que tampoco los precandidatos del PAN puedan realizar actos de proselitismo fuera de los confines partidarios. Sin embargo, el asunto de fondo y que debe preocuparnos a todos no es definir lo que está prohibido, sino subsanar la desigualdad y la iniquidad que genera el acceso diferente a las prerrogativas. Y bien vale la pena subrayar que esta penosa situación no es, necesariamente, fruto de las determinaciones del órgano judicial ni del IFE, sino de una mala ley que hace valer la equidad a costa de la libertad.
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La Pascua: la maravilla de la Navidad se manifestó en un pequeño gran pesebre y ha estado ahà desde entonces. La esencia del grandioso acontecimiento del mundo cristiano está viva y refugiada en algún lugar de nuestro infinito universo interior; es como la sangre necesitada de purificación que se refugia siempre en el corazón porque sólo de ahà obtiene el impulso para volver renovada.
Si somos capaces de comprender el verdadero sentido de esta celebración, sabremos que la bondad, el amor y la buena voluntad son la mirra, el incienso y el oro que nos toca ofrecer ahora. Se han cumplido ya dos milenios del llamado y siempre es un buen momento para responder, porque conocemos de sobra que esta invitación no tiene fecha de caducidad. Feliz Navidad a todos los generosos y tolerantes lectores de esta columna semanal.
Desfiladero
Twitter para principiantes
Jaime Avilés
Antes, cuando los maestros de primaria nos enseñaban a distinguir los sonidos que emiten los animales, aprendimos que las vacas mugen, los caballos relinchan, los asnos rebuznan, los corderos balan, los cuervos graznan, los patos parpan, las palomas zurean, los elefantes barritan y las panteras otilan. La pregunta es: ¿los pollitos, de veras, hacen pÃo pÃo pÃo, cuando tienen hambre, cuando tienen frÃo, o es asà como traducimos a nuestra lengua su agudo, persistente y aparente quejido?
Los que hablamos en castilla nos representamos los ladridos asÃ: guau-guau. Los italianos: bau-bau, y los franceses: guaf-guaf. En lo tocante a los gallos, franceses e italianos cuentan que despiertan escuchando kokorikó. ¿A qué viene todo esto? Bueno, a que los angloparlantes, cuando un canario silba, oyen: tuit-tuit… Y si vuelve a silbar, vuelven a oÃr: tuit-tuit… Aunque ellos lo escriben de otra manera: twitt-twitt…
De esa onomatopeya surgió el nombre del más reciente sistema de comunicación –el Twitter– que, ¡al fin!, está haciendo realidad la profecÃa que en 2006 lanzaron los que empezaban a tejer las telarañas de las redes sociales en México, tras el golpe de Estado de los levantacejas, que por sus pistolas mediáticas proclamaron el “triunfo” de Calderón: más temprano que tarde, los ciudadanos organizados en Internet serán más poderosos que Televisa.
Hasta el pasado mes de marzo, habÃa en nuestro paÃs cuatro millones de usuarios de Twitter. Por increÃble que parezca, hace pocas semanas, la masa crÃtica de esa comunidad pulverizó, en menos de 72 horas, la imagen de papacito de la patria que Televisa, durante más de un sexenio y a un costo escalofriante, le construyó a Peña Nieto.
Bastó que el ex gobernador mexiquense abriera la boca en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, para que pusiera de manifiesto su verdadera esencia: la de un muñeco de plástico, semejante a Kenny, el “hombre de acción”, completamente vacÃo por dentro. Y es que en cuanto la televisión lo captó confundiendo nombres de autores y de obras que dizque “lo marcaron en la vida”, quedó al descubierto el pastel.
Para las empresas españolas, estadunidenses y canadienses que se han apoderado del petróleo, el gas, la generación de energÃa eléctrica y los yacimientos de oro, plata y hierro; para los 30 dueños de todo lo que no ha sido entregado a los extranjeros; para los banqueros que siguen cobrando los intereses de los intereses del Fobaproa; para los altos mandos del “gobierno” que forman parte del crimen organizado; para los que tienen deudas pendientes con la justicia –Salinas, Zedillo, Chuayffet, Fox, los Bribiesca, Lozano, Molinar Horcasitas, Cecilia Romero, Ulises Ruiz, Mario MarÃn, etcétera–, y para el pozo sin fondo de Televisa, Peña Nieto era el instrumento ideal que prolongarÃa su dominación del paÃs otro sexenio.
Por eso no se cansaron de sacarle todo el dinero posible –allà están las facturas que documentan el costo de sus promocionales en radio: a millón de pesos el minuto– para inflarlo en las encuestas de popularidad y llevarlo a la Presidencia de la República sin siquiera despeinarse en el mero trámite –eso creÃan, el mero trámite– de ganar las elecciones del primero de julio.
Cuando a raÃz de su caÃda al abismo en la FIL, cientos de miles de usuarios de Twitter se dedicaron a inventar nombres de escritores y novelas, haciendo alarde de su cultura literaria y burlándose de la incultura general de Peña Nieto, en Televisa y en el PRI se dispararon las sirenas de alarma y los levantacejas acudieron de inmediato a rescatarlo.
“Es una campaña de desprestigio, pagada por la oposición”, afirmó sin sonrojarse uno de sus más reptÃlicos defensores. “Para gobernar no es importante ser buen lector”, dijo otra voz, sin reparar en que Fox y Calderón tampoco leyeron nunca y las consecuencias están a la vista.
Luego vino la reacción de la hija de Peña Nieto, que llamó “pinches pendejos, parte de la prole†a los detractores de su papi, mismos que en Twitter la convirtieron a ella en el más popular de los temas del dÃa. A continuación, Kenny reconoció que ignoraba el monto del salario mÃnimo, antes de admitir que tampoco sabÃa el precio del kilo de tortilla.
Cada uno de esos disparates fue pasto de un rico manjar para los tuiteros, a tal grado que a los “asesores” del muñeco no se les ocurrió nada mejor que retirarlo del aparador y ponerlo en salmuera hasta el primero de abril, cuando, si para entonces no lo han sustituido, tendrá que volver a abrir la boca. (¡Nooo! ¡Todo menos eso!, me cuentan que exclaman horrorizados quienes aguardan la llegada inexorable de ese dÃa, para ellos, nefastÃsimo.)
¿Por qué Twitter pinchó, ponchó y sacará de la carrera presidencial a Peña Nieto? Retrocedamos a la época de Benito Juárez, nuestro mayor estadista del siglo XIX, que de ningún modo fue un demócrata, como tampoco lo fueron los liberales del resto de América Latina, y como mucho menos lo son los neoliberales de hoy.
Para los forjadores del Estado nacional mexicano, a mediados del XIX, la democracia era lo de menos. No les pasaba por la mente someter sus proyectos a la consideración de las masas analfabetas. Estas “votaban” de otro modo: tomaban las armas y listo. Pero a la hora de aprobar leyes, programas de gobierno, sustitución de autoridades, quienes opinaban, quienes eran tomados en cuenta, quienes decidÃan, eran los hombres ilustrados, los entendidos, los que leÃan y hablaban otros idiomas, los de arriba, los cultos.
Siglo y medio después, los que mandan, los que influyen, los que deciden, los que viven en la punta de la pirámide son, mayoritariamente, usuarios de Twitter. De allà el activismo y la urgencia de los levantacejas por contrarrestar, con sus habituales boberÃas y falacias, el ingenio y el veneno letal que pueden concentrar los 140 caracteres de un mensaje de Twitter.
¿Por qué el efecto acumulativo de miles de millones de pesos invertidos en Peña Nieto se evaporó ante el tÃtulo de un libro inexistente como La insoportable levedad del gel, que alguien difundió en Twitter? Porque, a través de Twitter, la chusma se coló de lleno en los salones del poder y comenzó a escribir sobre las paredes Ãntimas de los dueños de México, las verdades que se dicen en todas partes, menos en la televisión. En otras palabras, Twitter liquidó la máxima que rezaba: lo que no pasa en la televisión no pasa en la realidad.
En 2001, en Argentina, los mensajes de Hotmail derribaron al gobierno de Fernando de la Rúa. En 2004, los mensajitos de teléfono celular cambiaron en menos de 24 horas la intención de voto de los españoles. En 2010, las páginas de Facebook incendiaron la vieja dictadura de Túnez, y a principios de 2011, cuando la tiranÃa egipcia desconectó una semana la señal de Internet, el pueblo recurrió al fax para salir a la plaza pública y rebelarse.
Todo sugiere que en el incierto México de 2012, Twitter será uno de los campos de batalla donde va a decidirse la lucha por el poder. Y en estos momentos, mientras las “autoridades” electorales maniobran para que Andrés Manuel López Obrador desaparezca de la escena pública hasta el primero de abril (y Peña Nieto conserve su “popularidad” en salmuera), ese espacio de debate y polémica está esperando a quienes desean contribuir al rescate y la trasformación de México. ¡Hasta el próximo sábado!
Los de Abajo
Estudiantes asesinados
Gloria Muñoz RamÃrez
Una larga columna de alumnos de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (Fecsm), de las 16 normales de esta agrupación, recorrió el jueves las calles de la ciudad de México con sorprendente orden y una consigna: “Pedimos educación y recibimos balas”.
En clara respuesta a las acusaciones de “revoltosos” y “guerrilleros”, que les han imputado instancias gubernamentales, los estudiantes marcharon pacÃficamente hacia la SecretarÃa de Gobernación, donde encontraron, como siempre, las puertas cerradas. Igual que en Guerrero.
Encabezada por estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, plantel al que pertenecÃan Jorge Alexis Herrera del Pino y Gabriel EcheverrÃa de Jesús, asesinados durante un bloqueo pacÃfico que sostenÃan junto a sus compañeros en la autopista México-Acapulco en demanda de mejores condiciones educativas, la movilización se trasladó a la ciudad de México, donde fueron recibidos por estudiantes de diversas universidades y gente de movimientos sociales, como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.
Entrevistado frente a las puertas fuertemente custodiadas de Gobernación, un representante de la Fecsm explica sus motivos: “Que se esclarezca y castigue a los responsables intelectuales y materiales de los asesinatos de nuestros compañeros. Juicio polÃtico al gobernador Ãngel Aguirre Rivero y atención a las demandas de las escuelas normales”.
¿Y si no les resuelven nada? “Continuaremos con nuestras actividades hasta donde lleguemos. Saben la trayectoria de Ayotzinapa y que tenemos mucho respaldo de la Federación, asà que seguiremos movilizándonos en acciones que después daremos a conocer”, responde otro joven de Ayotzinapa, representante de la Fecsm, quien se niega a dar su nombre. Lleva dos dÃas sin comer, entre un traslado y otro. No se preparó para el frÃo capitalino y está ahà recibiendo una manzana que una mano le acerca.
“Nuestro ánimo es bueno. A pesar de todo estamos contentos por ver la participación de las 16 normales. Queremos educación, no que nos llamen guerrilleros ni vándalos. Los funcionarios no viven en lugares marginados, no conocen la falta de educación ni de salud. Nosotros por eso tenemos necesidad de hacer actividades para exigir recursos. Sólo eso.”
Las balas del pasado 12 de diciembre, advierte, “nunca las vamos a olvidar. Nos sentimos con mucho coraje. No nos sentimos tristes. Nos sentimos orgullosos y le vamos a seguir. Esas balas nos levantan y no importa que Gobernación no nos reciba”.
Apuntes postsoviéticos
La vÃspera
Juan Pablo Duch
Un dÃa antes de que miles de moscovitas vuelvan a salir a la calle para protestar contra lo que consideran un reciente fraude electoral, al margen de si el número de inconformes supera o no el del anterior mitin, el Kremlin dio muestras de entender que la situación ha cambiado en Rusia y ya no basta con repetir que el malestar se impulsa y financia desde el exterior.
Vladislav Surkov, eminencia gris de la Oficina de la Presidencia, tras promover reformas parciales al sistema electoral y registro de partidos como gestos de apertura polÃtica, considera ahora que protesta la parte más pensante y productiva de la sociedad, por lo cual hay que dejar que exprese sus demandas.
El método autoritario de gobernar mediante una llamada “vertical de poder”, tras 11 años de gestión de Vladimir Putin, empezó a tener un primer contrapeso serio donde menos se lo esperaba: en la sociedad.
El liderazgo de Putin –proyectado en los medios de comunicación bajo control del Estado, ante la apatÃa de los ciudadanos rusos, y retocado con “Ãndices de popularidad” de encuestas a modo–, se puso en entredicho cuando anunció, en septiembre pasado, el enroque con Dimitri Medvediev para mantenerse en el poder, por lo menos, otros 12 años.
El fondo del asunto, y la forma en que se hizo público, provocaron el rechazo en amplios sectores de la sociedad de Rusia y éste se tradujo en un alto porcentaje de abstensión y en el voto de castigo que ejercieron muchos marcando en las boletas cualquier partido polÃtico menos el oficialista.
Cuando Rusia Unida, el partido del Kremlin, volvió a ganar las elecciones, aunque con 13 millones de votos menos que en los comicios anteriores, miles de rusos se sintieron engañados y, por primera vez desde el colapso de la Unión Soviética, salieron a la calle a protestar.
A diferencia de las manifestaciones multitudinarias que convocaba Boris Yeltsin en los últimos años del régimen socialista, ahora todavÃa no hay lÃder que encabece las protestas ni partido polÃtico que ofrezca una opción que satisfaga a la mayorÃa de quienes rechazan el modelo representado por Putin.
Es, por tanto, una protesta espontánea de la clase media que se prevé irá bajando de intensidad por los festejos de Año Nuevo y los 10 dÃas feriados en enero, pero que tampoco deben minimizar las autoridades y que puede estallar con aún mayor fuerza en las elecciones presidenciales de marzo de 2012.
Si dichos comicios fueran mañana domingo, Putin –con 36 por ciento de la intención de voto en las encuestas oficiales– no podrÃa vencer en la primera vuelta.
























