pobreza

A pesar de que en Morelia habitan más de 80 mil personas que viven en pobreza alimentaria, no está considerado por la Sedesol como un municipio con polígonos de marginación extrema, y por lo tanto no tiene acceso al beneficio de los programas asistenciales enfocados a atender esta problemática.

Además de ello, a las 125 colonias que la Sedesol etiquetó hace cuatro años con pobreza patrimonial en Morelia, se deben de sumar las que han ido creciendo o añadiéndose al paso del tiempo, y que suman más de 50.

Rocío Pineda Gochi, presidenta municipal de la capital michoacana, ponderó a EL SOL DE MORELIA que actualmente en la capital del Estado es mucho más preocupante la pobreza urbana que la rural, toda vez que se ha detonado al paso del tiempo, sobre todo por la alta migración que registra: cada vez crece más la mancha urbana y, sobre todo para zonas como el poniente y el norte, “es como ir añadiéndole ciudades enteras a Morelia”.

La Secretaría de Desarrollo Social federal es la instancia responsable de marcar los indicadores de pobreza y marginación en los estados, y en el caso de Morelia, la situación es muy preocupante porque los indicadores que van hacia el municipio están determinados mediante promedios, es decir, se le reconocen polígonos de pobreza pero no de pobreza extrema y marginación.

Abundó:

“Entonces esos promedios nos perjudican, porque nos descalifican como si no tuviéramos necesidad de los apoyos y no nos dan acceso a los programas, cuando en nuestra realidad tenemos, por ejemplo, 10 comunidades con alta y muy alta marginación, y tenemos más de 125 colonias donde hay pobreza”.

Pero además, hay comunidades rurales que no son nuevas y que sin embargo en ellas prevalecen esos indicadores de rezago, como Cuanajillo del Toro y Aracurío.

Ante dicho panorama, aceptó que es urgente que la Sedesol recalifique los indicadores de pobreza que tiene Morelia, “y que se acepte que hay muchos morelianos que viven en alta y muy alta marginación”.

TECNICISMOS QUE MARGINAN

Operativamente, desde que inició la actual administración municipal Morelia tiene tipificadas por la Sedesol alrededor de 125 colonias con pobreza patrimonial. Al paso del tiempo han crecido los polígonos de pobreza, y “le hemos solicitado que revise esa distribución de polígonos, porque si bien se han atendido algunas de las problemáticas, todavía hay muchas sin resolver; el problema es que destinan recursos para determinadas necesidades, cuando se cubren, se retiran esos recursos y ya no se atienden los demás problemas y las necesidades ahí siguen”.

Además de ello, “hay nuevas colonias o ampliaciones de esas colonias que desfasan ya esos indicadores de pobreza, por eso hay que modificar ese número de polígonos”.

Refirió la alcaldesa que hasta ahora no se ha hecho ninguna actualización, “es lo que le hemos solicitado a la Sedesol, porque es un trabajo que se realiza a través de encuestas, de verificaciones físicas y visitas, para Morelia es sumamente importante que se haga, porque de esas modificaciones dependen las asignaciones que se nos hagan de los recursos Hábitat”.

En este año la Sedesol federal destinó 17 millones de pesos para atender problemas derivados de la pobreza patrimonial.

Igual que hace cuatro años, la Sedesol sólo reconoce a esas 125 colonias; si no hay un nuevo análisis y reclasificación, no podremos aplicar de manera correcta los recursos.

Ante la falta de infraestructura para poder llevar a cabo este tipo de estudios (por eso la urgencia de pedirlo a la Sedesol que es además la instancia normativa), la comuna calcula que en estos cuatro años se han sumado alrededor de 50 colonias más (o ampliaciones) a los polígonos de pobreza patrimonial que reconoce la Sedesol, “estaríamos hablando de más de 10 mil personas en estas condiciones”.

Son colonias o ampliaciones de colonias pobres, que se vienen dando en el sector República; al poniente de la mancha urbana de Morelia, rumbo a Ciudad Jardín; y en el Sector Revolución, en el área del asentamiento conocido como La Aldea.

LOS POBRES DE LOS POBRES

Morelia no se salva del comportamiento nacional que acusa tres tipos de pobreza bajo el esquema visualizado: “uno que es el alimentario, donde los últimos censos nos dicen que en Morelia tenemos más de 80 mil gentes en pobreza alimentaria, que es el tipo de pobreza más crudo que hay; estamos hablando de los más pobres de los pobres, que no tienen ni para llevar una dieta alimenticia adecuada”.

Esto, precisó Pineda Gochi, “quiere decir que alrededor de un uno por ciento de los morelianos vive en pobreza alimentaria y eso no lo reconoce la Sedesol”.

DOLOROSAS ESTIMACIONES

Pineda Gochi hizo alusión entonces a las proyecciones nacionales, que “nos dicen que el próximo año habrá más de un millón de pobres más, es decir, se incrementará este porcentaje, debido a las condiciones económicas que se tienen y que se vislumbran y seguramente que Morelia no quedará al margen”.

EN CONTEXTO, 45% DE MICHOACANOS EN POBREZA PATRIMONIAL

De acuerdo con estadísticas recientes, Michoacán se encuentra entre las 5 entidades federativas con mayor rezago de vivienda entre la población de zonas de alta y muy alta marginación, habitadas por michoacanos que están fuera del radar que enmarca a una vivienda económica formal, sin acceso a un crédito de las instituciones hipotecarias y por consiguiente sin recursos para fincar sus terrenos.

De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas Sociales en Materia de Vivienda (Coneval), la pobreza patrimonial afecta al 45 por ciento mexicanos y michoacanos, en este caso. Se estima que el 40 por ciento tiene más de 3 carencias sociales: en primer término se encuentra la seguridad social, servicios de salud es el segundo y, en tercero la vivienda.

El rezago existente en la vivienda puede medirse por rubros: 10 por ciento de la población habita casas sin piso de cemento; el 12 por ciento están sin techos adecuados; 15 por ciento de rezago en muros y con hacinamiento, entre el 18 y 20 por ciento de la población presenta éste último problema.

Es considerado hacinamiento cuando 4.5 personas duermen en una sola habitación, ello es causante de otros problemas de tipo social.

Para ejemplificar las categorías, una vivienda comercial cuesta en promedio 300 mil pesos, que son financiadas en 10, 20 o 30 años, con una tasa anual promedio del 12 por ciento; y ya puesta en el mercado con financiamiento el derechohabiente o comprador pagará a esos plazos hasta el doble del costo. En tanto, una familia en pobreza patrimonial, de acuerdo con las mediciones del CONEVAL y la Sedesol, no puede pagar más de 700 pesos mensuales por esa casa.