En víspera de fin de año, la Procuraduría General de la República (PGR) destruyó más de 147 kilos de droga, asegurada en Chiapas mediante diversos operativos.

La droga incinerada ascendió a más 67 kilos de cocaína, 12 kilos de metanfetamina, así como más 67 kilos de mariguana.


Los estupefacientes fueron destruidos en las instalaciones del campo militar “El Sabino” del municipio vecino de Berriozábal.

La droga y los precursores químicos se encontraban integrados en 67 expedientes penales.

El acto fue atestiguado por el delegado de la PGR, Jorge Luis Llaven Abarca, el general de brigada Juan Manuel Rico Gámez, autoridades militares y peritos que avalaron la autenticidad y el peso de la droga.

La delegación de la PGR en Chiapas indicó que la destrucción de los estupefacientes se realizó en cumplimiento del programa de destrucción de narcóticos y con base en lo dispuesto por el artículo 181 del código federal de procedimientos penales.