Con menos de 30 años, falto de experiencia militar y polÃtica y una biografÃa apenas conocida por la propia población, Kim Jong-un, fue proclamado durante el ceremonial por la muerte de su padre, Kim Jong-il, nuevo “lÃder supremo” de Corea del Norte.
Kim Jong-un es un enigma para el mundo exterior y también en su propio paÃs, que basa su gobierno en el culto extremo a la personalidad y guarda con celo cada pequeño detalle de la dinastÃa totalitaria que gobierna Corea del Norte con mano de hierro desde 1948.
El menor de la dinastÃa Kim se dio a conocer en el escenario polÃtico en septiembre de 2010, cuando fue nombrado por sorpresa general de cuatro estrellas del Ejército y vicepresidente de la poderosa Comisión Militar Central del Partido de los Trabajadores.
En ese momento apenas se conocÃa la existencia de este joven, al que el régimen decidió postular como sucesor de su padre, muy delicado de salud tras sufrir una apoplejÃa en 2008.
Para no hacerlo parecer tan joven, Pyongyang podrÃa haber “adelantado” la fecha de su nacimiento, que hasta ese momento se calculaba en torno a 1984.
Nieto del “eterno presidente” y fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, e hijo de la segunda mujer de su padre, Ko-Young-hee, una ex bailarina que falleció de cáncer en 2004, el joven Kim encarna la tercera generación de la única dinastÃa comunista del mundo.
Según algunas fuentes próximas al régimen, el nuevo lÃder estarÃa casado desde 2010 con una joven estudiante norcoreana de unos 20 años y habrÃa tenido una hija con ella ese mismo año.
De altura similar a su padre, cerca de 1.68 metros, y visible sobrepeso, los pocos detalles de la personalidad que se tienen de Kim Jong-un lo describen como un amante del baloncesto y las pelÃculas de acción, que habla inglés, alemán y francés.
Lo que parece seguro es que Kim Jong-un, licenciado en 2007 en la Universidad Militar Kim Il-sung, muestra sobre el papel un perfil más cultivado que su padre y abuelo, al haber acudido durante su adolescencia a un colegio de Berna (Suiza), escudado tras un pseudónimo, y regresar a Pyongyang en torno al año 2000.
El nuevo comandante norcoreano se impuso a sus hermanos en la lÃnea sucesoria después de que el primogénito, Kim Jong-nam (que actualmente tiene unos 40 años), quedara descartado tras ser descubierto al intentar entrar a Japón con un pasaporte falso para visitar el parque de atracciones de Disneylandia en Tokio.
Por su parte, el segundo en la lÃnea sucesoria, Kim Jong-chul, que se cree tiene uno o dos años más que Kim Jong-un, fue considerado por su padre, según algunas versiones, demasiado afeminado para liderar el paÃs.
Tras recibir importantes rangos militares y dentro del Partido en 2010, comenzó a aparecer en actos oficiales al lado de su padre y desde entonces, el régimen comunista no ha dejado de allanarle el camino para la sucesión.
El 19 de diciembre, el mismo dÃa en que se anunció la muerte de su padre, Kim Jong-un fue proclamado “gran sucesor” del régimen estalinista por los medios estatales del paÃs.
Sin embargo, su inexperiencia en el momento de hacerse con el control del Estado contrasta con la de su abuelo y también con la de su padre, preparado durante dos décadas para la sucesión y que casi le doblaba en edad cuando accedió al poder con 52 años en 1994.
El joven llega al poder como una incógnita, ya que se desconoce si gobernará a través de una regencia militar hasta que se afiance o si asumirá todos los poderes dentro del partido único y el Ejército, algo que le costó a su padre tres años conseguir tras morir el primer lÃder de la estirpe, Kim Il-sung.
Tanto misterio despierta gran intranquilidad entre sus vecinos, puesto que el joven se hará cargo de un paÃs imprevisible y con potencial atómico.
En cualquier caso, el apoyo mostrado por el Ejército en los discursos pronunciados en el memorial que puso punto final al luto por la muerte de su padre, fallecido el 17 de diciembre, parece indicar que las Fuerzas Armadas podrÃan jugar un papel central en su Gobierno, como ya lo hicieron durante el mandato de Kim Jong-il.
El joven deberá aclarar la dirección de la polÃtica internacional de Pyongyang, después de que en los últimos meses hubiera intentos de acercamiento con EU y la vecina Corea del Sur encaminados a una posible reanudación del diálogo a seis bandas, estancado desde 2008, para la desnuclearización del paÃs comunista.
























