migrantes

Al menos 767 mexicanos perdieron la vida en su intento por cruzar indocumentadamente la frontera hacia Estados Unidos durante 2011 y 85 por ciento de ellos fueron jóvenes, hombres y mujeres, de entre 15 y 29 años.

Así lo afirmó el vicecoordinador de Asuntos Jurídicos del PRI en la Cámara de Diputados, Arturo Zamora, y detalló que 75 por ciento de los connacionales muertos en la franja fronteriza tenían estudios de educación media, media superior incluso profesional.

“Ahora el éxodo lo encabezan jóvenes con estudios de educación media y superior, así como mujeres también con alto grado de escolaridad, que no han encontrado en estos diez años de gobiernos panistas respuestas en materia laboral y lo que existe son trabajos en subempleo, ambulantaje o en las filas de delincuencia”, advirtió el legislador.

De acuerdo con un informe elaborado por la vicecoordinación parlamentaria a su cargo, Zamora precisó que 60 por ciento de las muertes de migrantes fueron consecuencia de actos violentos, robos, violaciones, abandonos en el desierto por traficantes de personas e incluso asesinatos con intervención del crimen organizado.

Calificó por ello el recién terminado 2011 de un “año negro” para los migrantes mexicanos y centroamericanos, víctimas frecuentes de la violencia no sólo en la frontera norte, sino prácticamente en todo el país.

En ese contexto, Zamora denunció el desmantelamiento de la red de protección a migrantes, así como el uso político de la red consular en Estados Unidos.

“El Ejecutivo federal recortó el presupuesto asignado a labores de protección del Instituto Nacional de Migración, es decir al Grupo Beta, que es una de las únicas áreas de esa dependencia que realizan un trabajo de verdadera protección a los migrantes”, dijo.