panLas acusaciones sobre supuestos actos anticipados de campaña por parte de los precandidatos únicos de la oposición al partido de Felipe Calderón Hinojosa, tal como lo ha señalado el Consejo General del IFE, no tienen fundamento, por lo que lo más conveniente en este momento para la dirigencia nación del PAN es aceptar que el mecanismo para elegir a quien será su próximo candidato a la presidencia de la República se le ha salido de las manos.

Como dice el refrán popular, si el PAN no puede con su proceso interno, que no reparta, pues lo único que ha dejado en evidencia es desesperación, al ver que la competencia real por la silla presidencial en julio de 2012 será entre el candidato de las izquierdas y el abanderado de la coalición que encabeza el PRI.

Tal y como sucedió hace unas semanas, cuando militantes panistas se inconformaron ante el TRIFE por el método que reservaba a la dirigencia nacional del PAN el poder de designar por dedazo la mayoría de los puestos a diputaciones y senadurías, está claro que la elección del panista que aparecerá en las boletas electorales de julio próximo como candidato presidencial es todo menos un proceso democrático.

Si la desesperación de Felipe Calderón por retener un gobierno que tiene casi perdido no lo tienta a meter las manos en el proceso electoral en curso y si los integrantes del IFE cumplen a cabalidad con su deber cívico de cara a la nación, la llegada de un gobierno de izquierda a la presidencia de la República será inminente, con lo cual se acabará con la incertidumbre económica, el crecimiento en las franjas de pobreza entre más de 60 millones de mexicanos y el rezago de más de siete millones de empleos que los gobiernos del PAN han dejado en la nación en poco más de 11 años de mal gobierno.

A T E N T A M E N T E

Hortensia Aragón Castillo

Coordinadora Nacional

Foro Nuevo Sol-PRD